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lunes, diciembre 01, 2008

LA MASACRE DE LAS BANANERAS: HACE 80 AÑOS EL EJERCITO DE COLOMBIA YA ASESINABA COLOMBIANOS INOCENTES

El próximo 6 de diciembre se cumplen 80 años de la Masacre de las Bananeras, cometida por el Ejército de Colombia en la Plaza de Ciénaga, Magdalena. Hace 80 años nuestro "glorioso" Ejército ya asesinaba a su anchas, al servicio de las multinacionales y la élite gobernante. El 6 de diciembre de 1928 el Ejército Nacional de Colombia asesinó a un número indeterminado de trabajadores de la United Fruit Company que reclamaban mejoras en sus condiciones de trabajo, en las bananeras del Magdalena.

TRABAJADORES ASESINADOS POR LAS FUERZAS ARMADAS DE COLOMBIA
Líderes de la huelga de los trabajadores en las plantaciones bananeras.
De izquierda a derecha: Pedro M. del Río, Bernardino Guerrero,
Raúl Eduardo Mahecha, Nicanor Serrano y Erasmo Coronel.
Guerrero y Coronel fueron asesinados por el Ejército Nacional de Colombia.
La orden la dió el "General" Carlos Cortés Vargas
Tomado de: Wikipedia.

No fue la primera masacre desde que el Ejército de Colombia se reorganizó, después de la Guerra de los Mil Días a comienzos del siglo XX. El Ejército quedó conformado por los vencedores: conservadores y liberales "moderados". No fue la primera gran masacre pero si fue la primera que no quedó en el olvido, gracias a una figura que a sus 28 años ya se destacaba entre la decadente dirigencia de entonces: JORGE ELIECER GAITAN.

Fue Gaitán quien viajó hasta las bananeras del Magdalena, investigó y denunció ante el Senado de la República el crimen que habían cometido los militares contra colombianos indefensos. Fue el comienzo del fin de régimen consevador, que durante los primeros 30 años de gobierno en el siglo XX hizo lo suficiente para hacer de Colombia un país subdesarrollado, atrasado e injusto.

Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado veinte años después, el 9 de abril de 1948, por la policía secreta bajo el pacto acordado por el ex presidente Eduardo Santos, del Partido Liberal, y por Laureano Gómez, del Partido Conservador, secundados por los gamonales políticos de cada partido. Pacto concertado entre whiskies en la sala de un pretigioso club bogotano, en el cual le habían cerrado las puertas a Gaitán.

No olvidemos que ese mismo "Ejército Nacional de Colombia" asesinó a mas de tres mil personas en la Plaza de Bolívar de Bogotá el día del asesinato de Gaitán, el día del Bogotazo, el 9 de abril de 1948. Ese día la gente del pueblo, colombianos humildes llenos de rabia y frustación por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, se sublevaron y marcharon hacia la Plaza de Bolívar, dispuestos a deponer al presidente Conservador Mariano Ospina Pérez. Soldados del las Fuerzas Armadas de Colombia dispararon ese día desde varios tanques y desde los edificios contra los sublevados, asesinando a más de tres mil personas, gente del pueblo.

En la Bogotá Subterránea queremos recordarle a los colombianos que su "Ejército Nacional" es una institución del crimen que desde hace mas de cien años se encarga de asesinar al pueblo y a todo aquel que represente un cambio en las élites que nos gobiernan, élites que llevan los apellidos que todos conocemos: Santos, Lleras, Turbay, Pastrana, Gómez, Uribe, Samper, etc.

Para infortunio de los asesinos la Masacre de las Bananeras fue inmortalizada en la obra cumbre de nuestra literatura: Cien Años de Soledad.

A continuación reproduzco el artículo acerca de éste hecho, publicado en la Wikipedia:


Masacre de las Bananeras
De Wikipedia, la enciclopedia libre

La Masacre de las Bananeras es un episodio ocurrido en la población colombiana de Ciénaga en 1928 cuando las fuerzas armadas de Colombia abrieron fuego contra un número indeterminado de manifestantes, trabajadores de la United Fruit Company.

La masacre de las bananeras es uno de los episodios más vergonzosos de la historia colombiana. Sucedió el 6 de diciembre de 1928, cuando el presidente Miguel Abadía Méndez ordeno dispararle a un número que es 1.000.453, en la plaza de Cienaga (Magdalena). Desde 1920, los sindicatos comenzaron a organizarse y a exigir un trato digno para sus trabajadores; por esta razón los treinta mil obreros de la empresa de obreros (United Fruit Company) entraron en huelga, pidiendo descanso dominical, mejor atención medica y mejor salario.

En la literatura, son dos las novelas donde este episodio histórico es estructural:Cien años de soledad, de Gabriel Garcia Marquez, y La casa grande, de Alvaro Cepeda Samudio.


Antecedentes

En el año 1926, La United Fruit Company llevaba 30 años operando en Colombia y explotaba a los trabajadores aprovechando la falta de legislación laboral en el país, mediante la utilización de un sistema de subcontratación que le permitía hacer caso omiso de las peticiones obreras. Los trabajadores habían intentado huelgas en años anteriores para mejorar sus condiciones que terminaron sin resultados positivos para los huelguistas. Tras la realización de esto hubo demasiadas víctimas en su mayoría hombres.


La huelga de trabajadores

En la tarde del 6 de diciembre de 1928, después de casi un mes de huelga de los diez mil trabajadores de la United Fruit Company, corrió el rumor de que el gobernador del Magdalena se entrevistaría con ellos en la estación del tren de Ciénaga. Era un alivio para los huelguistas, pues no habían recibido del gobierno conservador sino amenazas y ninguna respuesta positiva de la multinacional.

Desde el principio hubo brotes de violencia de todos los lados, los obreros, los agentes de la United y fuerzas armadas, pero no pasaban de escaramuzas aisladas. Por eso los huelguistas acudieron en masa a la estación de Ciénaga al encuentro con el primer funcionario gubernamental que se dignaba hablar con ellos.Como pasaban las horas y el funcionario no llegaba, los ánimos se fueron exacerbando, tanto entre los manifestantes como entre los soldados emplazados en el sitio.


La orden de disparar

En ese momento, las fuerzas armadas dieron la orden de desalojo en 5 minutos, que fue desobedecida por los trabajadores quienes enardecidos vociferaban abajos a la multinacional y al gobierno.

El General Cortés Vargas, quien fue el que dio la orden, argumentó posteriormente que lo había hecho, entre otros motivos, porque tenía información de que barcos estadounidenses estaban cerca a las costas colombianas listos a desembarcar tropas para defender al personal estadounidense y los intereses de la United Fruit Company, y que de no haber dado la orden Estados Unidos habría invadido tierras colombianas. Esta posición fue fuertemente criticada en el Senado, en especial por Jorge Eliécer Gaitán quién aseguraba que esas mismas balas debían haber sido utilizadas para detener al invasor extranjero.

El número de muertos no se ha determinado y sigue siendo motivo de debate. Según la versión oficial del gobierno colombiano del momento sólo fueron nueve. Otra versión es aquella contenida en los telegramas enviados el 7 de diciembre de 1928 por el consulado de Estados Unidos en Santa Marta a la Secretaría de Estado de Estados Unidos, donde inicialmente se informaba que fueron cerca de 50 los muertos. Más tarde en su comunicado del 29 de diciembre de 1928 indicó que fueron entre 500 y 600, además de la muerte de uno de los militares. Por último en su comunicado del 16 de enero de 1929 indicó que el número excedía los 1.000. Según el consulado, la fuente de dichas cifras fue el representante de la United Fruit Company en Bogotá. [1] Posteriormente diferentes versiones e investigaciones hechas por historiadores colombianos y extranjeros han hablado de otras cifras, de entre 60 y 75 muertos, como mínimo, o de alrededor de mil, como máximo.

Testigos han dicho que muchos cuerpos fueron llevados en trenes y arrojados al mar.


Fin de la huelga

Ante esta respuesta violenta, se produce la desbandada de los trabajadores y una rápida negociación, y como resultado de la misma aceptan recortar por mitad los salarios. La indignación obrera se estrelló contra una doble muralla que le impidió sacar frutos de la aciaga experiencia: de una parte, el temor anticomunista del gobierno de Miguel Abadía Méndez (1926-1930) que veía la revolución bolchevique a la vuelta de la esquina; y, su contraparte, la tozuda fe insurreccional heredada de las guerras civiles del siglo XIX y alimentada por las nuevas ideologías de izquierda. El resultado es que ni hubo la temida revolución, ni tampoco cuajó la ansiada insurrección. El aparente empate fue resuelto por un liberalismo reformista que tomó en sus manos el poder para intentar, sin mucho éxito, atemperar los espíritus e institucionalizar el conflicto laboral que era imposible soslayar.

lunes, abril 07, 2008

JORGE ELIECER GAITAN: SESENTA AÑOS DE SU ASESINATO

PRELIMINAR

JORGE ELIECER GAITAN Y EL PUEBLO LIBERAL


Relato del abuelo:

"Ya sabíamos que cuando se iba la policía eso era que se venía la pajaramenta. Así habían hecho en los otros pueblos. Venían limpiando todo de liberales por el norte del Valle. Limpiando a machete mijo. Que desgraciados.

Mi hermano Julio llegó al pueblo, sin mujer, sin hijos, lo dejó todo tirado puallá, llegó a avisarnos que había que salir, que la pajaramenta se acercaba. Levantamos todo. Su agüela y yo ya teníamos cuatro chinos. Su papá ya tenía nueve años. Su agüela estaba barrigona de su tío Miguel. Julio estuvo con nosotros unos días hasta que le avisaron que la Rosa ya iba por Puerto Salgar.

Todos cogimos pallá, menos mi hermano Lucinio. Ese se quedó. El Lucinio tenía ya su güena finca, sus reses, gallinas, marranitos, estaba bien plantao. Por eso no se quiso ir. Nos juimos todos, nos llevamos a los mayores también. Todos nos juimos menos el Lucinio. Ya cuando estábamos llegando a Puerto Salgar nos llegó el cuento de que habían entrado los pájaros y habían matado mucha gente. Lo lloramos muchos días. Jue la única vez que ví llorar a mi papá.

Eso nos contaban que la cosa jue sangrienta. A los hombres les abrían la garganta así, con un corte así, de pa abajo, y puahí por el güeco de la rajadura del güargüero les sacaban la lengua que les quedaba colgando como una corbata. A las mujeres les abrían la barriga y les sacaban las tripas, la matriz, les sacaban todo. Si estaban barrigonas les sacaban el chino, así sin acabar de formar, y les ponían una gallina en la barriga, la mujer todavía viva se veía con la gallina en las entrañas. A los hombres también les quitaban las güevas, el miembro, "pa que no nazcan mas liberales" decían.

Todos creímos que al Lucinio lo habían matado. Años después, ya cuando Rojas Pinilla, el Julio volvió puallá, a ver que había pasado con sus bienes. Se encontró la casa que había sido de él, ahora en propiedad de la mujer del cura. Y eso como la pajaramenta había quemado la notaría no tenía escrituras. A los vecinos, que eran liberales, también los habían matado, o se habían ido. Ya había otra gente en el pueblo. El Julio se alebrestó y jue a reclamarle al cura, que cuando lo vió le sacó machete y lo amenazó con echarle a la policía. Eso ya el pueblo era puro conservador.

Lo único güeno que sacó del viaje jue que alguien le dijo que el Lucinio estaba vivo. El Lucinio, la mujer y los hijos. Así que el viaje del Julio sirvió al final pa eso, pa encontrar al Lucinio. Julio le dejó la razón, que se apareciera por Puerto Boyacá, que así ya se llamaba el pueblo, que por ahí era donde andábamos toda la familia. Que alegría que nos dió la noticia cuando el Julio volvió.

A los meses se apareció el Lucinio. Llegó garlando como un loro mojao todo lo vivido porque salió escapao cuando llegaron los pájaros conservadores y cogió pal otro lado, puallá por Chaparral donde había harto liberal, que estaban bien organizados, con machetes y todo lo que se pudiera, pa enfrentar a los godos. Allá les dieron duro a los godos, que no pudieron entrar. Muy liberales son por allá. Allá Lucinio abrió monte y tuvo su finquita y jue por allá donde le llegaban con esos cuentos, con los cuentos de dizque donde andaba el Tirofijo, que era liberal, gaitanista como todos los liberales en esos años, que andaba por allá, ya era célebre por darse bala con la policía conservadora, con los godos, con el ejército luego de la amnistía de Rojas Pinilla.

Así jue mijo la vaina, cuando mataron a Gaitán. Todos éramos liberales, liberales gaitanistas mijo. Por eso los godos a todos nos querían matar, pa quedarse ellos solos con todo. Pero no pudieron mijo porque los liberales somos progresistas y siempre habrá liberales mijo, siempre habrá mas liberales que godos, que se están acabando, que se están muriendo de viejos.

Así jue mijo la vaina, cuando mataron a Gaitán."


LIMINAR

Colombia, mierdero de país, país de mierda, país desgraciado, país de desgraciados, país de hijos de puta. Un sector de la sociedad colombiana no tiene reparos en olvidar a sus soldados en manos de la guerrilla, soldados que estaban defendiendo la constitución y la libertad. Ese sector de la sociedad que no envía a sus hijos a prestar servicio militar, porque el servicio militar lo presta la gente pobre y jodida de Colombia.

¿Prestó Alvaro Uribe Vélez el servicio militar?. No. ¿Han prestado Tomás y Jerónimo Uribe el servicio militar?. No. ¿El hijo del expresidente César Gaviria, Simón Gaviria (un pobre imbécil, lo sabrán bien quienes han visto el patetismo de sus intervenciones) prestó servicio militar?. No. ¿Prestó servicio militar el hijo de Andrés Pastrana?. No. ¿Presto servicio militar el Ministro de Agricultura (ese otro imbécil, sinvergüenza, descarado, hampón de tierras, mediocre, etc.) Andres Arias?. No.

Así de larga sería la lista de nuestra nefasta y decadente élite política, económica, empresarial, que jamás ha enviado a sus hijos a prestar el servicio militar "porque los mata o los secuestra la guerrilla, o los narcos". "Sí, mejor que vayan los pobres y jodidos, que pongan la vida por nosotros, que si los secuestran los dejaremos pudrir en la selva, porque a nadie les importa, salvo a sus familias, la chusma de éste país". Eso piensan nuestros gobernantes, nuestra élite, ese mismo grupito de familias dueñas de todo, por las buenas o las malas, que hace sesenta años Jorge Eliécer Gaitán denominaba "la oligarquía".

Porque pocas cosas han cambiado en nuestra dirigencia nacional desde los días de Gaitán. Prácticamente siguen gobernando los mismos con las mismas, las entidades del estado siguen en manos de los mismos apellidos, que se regeneran década tras década: los Santos, los Gómez, los Lleras, los López, los Turbay, los Mendoza, los Pastrana de hoy son hijos o nietos de los "prohombres" de aquellos años de Gaitán, de idénticos apellidos. Clase dirigente que Gaitán pretendía cambiar, renovar.

Hijos de la clase dirigente, conservadora y liberal, que planeó, negoció y ejecutó el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán hace sesenta años, y que causó el Bogotazo. Asesinato que fue el chispazo que encendió la mecha de la violencia, que se prolonga hasta hoy, sesenta años después, bajo las lamentables siglas FARC. Sí, fue la clase dirigente colombiana, sus crímenes en manos de los militares, policías, pájaros y chulavitas, la que dió origen a ese terror que tanto los atemoriza en sus fincas: la guerrilla. Y próximanente vendrá otro: los paramilitares, que ellos también han creado.


TESTIMONIOS DE LOS GAITANISTAS

Nota: La información que a continuación se transcribe está basada en testimonios de liberales gaitanistas de Bogotá, del Barrio Ricaurte, y de diversos pueblos de Colombia, de la región del Magdalena Medio, Tolima, Huila y Valle del Cauca, recopilados durante años de escuchas y conversaciones. Ellos, los viejos gaitanistas, son los responsables de éstos testimonios que sólo rememoraban entre ellos, en sus interminables charlas a punta de cerveza, tinto, tejo y tristeza. Cuando les comenté que ésto había que darlo a conocer me advirtieron: "si va a escribir un libro con ésto que le contamos tiene que esperar a que ya no estemos vivos, porque si no nos matan".

A ellos, a los viejos liberales gaitanistas va dedicada ésta entrada, para que sepan allá en el más allá, donde estén, que lo que sabían, que lo que tuvieron que callar durante toda su vida por miedo a que los mataran, que sus palabras no se quedarían en el olvido, que sus palabras llegarían a las nuevas generaciones para que algún día los colombianos sepan quienes fueron los asesinos de Gaitán.


EL ASESINATO DE JORGE ELIECER GAITAN

TODOS CONTRA GAITAN

Don Antonio:
"Ya por los días en que Gaitán había denunciado el escándalo de la Handel y los chanchullos de Alfonso López Michelsen, hijo de López Pumarejo, y que le costó la presidencia a su padre, el columnista del períodico El Tiempo, "Calibán", Enrique Santos Montejo, en su columna "La Danza de las Horas" empezó a arremeter contra el Doctor Gaitán, presentándolo como un peligro para el partido liberal, y sugiriendo de una forma indirecta pero muy clara, la necesidad de su eliminación física.

Vaya y busque el períodico de aquellos años y lo verá joven. Busque y lea las columnas de Calibán. El Jefe sabía que, entre los liberales, sus grandes enemigos era los hermanos Santos y los primos Lleras, desde siempre. Sabía que ellos le habían torcido el camino a López Pumarejo. Y tuvieron con que hacerlo, pues con lo que pasó con la expropiación de los bienes de los alemanes, por lo de la Segunda Guerra Mundial, y la repartiña que hicieron con eso, precisamente bajo el gobierno de Eduardo Santos, los bandos quedaron definidos: todos contra el doctor Gaitán.

La repatiña no fue sólo liberal, fue con los conservadores también, pues al final todos terminaron siendo compinches. Ahí fue cuando el Jefe arremetió con más fuerza en los Viernes Culturales del Teatro Municipal contra lo que llamaba "los oligarcas", que no eran mas que las vacas sagradas del conservatismo y del liberalismo. Arremetía contra los oligarcas y lo explicaba claritico a la gente con su explicación del "país político" y el "país nacional"."


LOS ORIGENES

Don Bermúdez:
"Todo empieza con la pérdida de la Guerra de los Mil Días por parte de los liberales radicales. O mejor dicho, los verdaderos liberales, porque esos que estaban con Rafael Núñez fueron los que se torcieron, se vendieron y se subieron al tren de la victoria con los godos. Fueron los verdaderos liberales los que perdieron. Los liberales que perdieron, de los que habla García Márquez, liberales como el Coronel Aureliano Buendía, como el Coronel que no tiene quien le escriba, al que no le llegaba la pensión por ser veterano de guerra. ¿Ha leído esos libros joven?. ¿No?. Tiene que leerlos. ¿Cuantos años tiene usted joven?. Pues le está cogiendo la noche para leer esos libros de García Márquez.

Esos liberales, los liberales de verdad fueron los que perdieron la guerra. Y juimos perdedores hasta que apareció el dotor Gaitán, indio y negro como nosotros, con ese vozarrón que tronaba en la radio, porque en aquellos años no había televisión joven, sólo había radio, con ese vozarrón que no tenía competidor, a contarnos lo que había hecho el Ejército en el Magdalena, a contarnos de la matanza de las bananeras, a contarnos que el Ejército de Colombia disparaba contra el pueblo para defender las empresas yanquis. Y así jue joven, jue el dotor Gaitán el que encendió la mecha liberal para que ganáramos las elecciones en el 30 con Olaya Herrera."


SENTIMIENTO LIBERAL

Don Vidal:
"Liberal era el que sabía hacer algo y no tenía que rendirle cuentas a un señor, al señor de la tierras. Nos hicimos liberales porque trabajábamos la tierra y la tierra debe ser pa el que la trabaja, porque vendíamos y comprábamos y creíamos en Dios pero no en los curas. El liberal se casaba o arrejuntaba con la mujer que queria no con la que le tocaba. Así somos los liberales. Los gobiernos liberales de Olaya Herrera, de López Pumarejo sacaron del atraso al que nos querían obligar los godos y los curas."


EL GAITANISMO

Don Vidal:
"En Bogotá estábamos muy organizados. En cada barrio había organizado un comité. Se hacían reuniones, mítines en los que se hablaba de lo que decía el Jefe en los Viernes Culturales del Municipal. El Jefe nos decía muchas verdades a los liberales, porque había mucho liberal que decía que era liberal pero no sabía que era la política. El Jefe nos abrio los ojos, nos contaba muchas verdades. Con lo que le hicieron para las elecciones del 46 nos dió mucha rabia, ahí jue cuando se empezó a decir que no éramos liberales sino liberales gaitanistas y luego sólo gaitanistas. Para las elecciones del 46 Eduardo Santos no apoyó al Jefe, ni tampoco los primos Lleras, López hijo tampoco, que lo iba a apoyar si jue el Jefe el que denunció lo de la Handel. Apoyaron a Turbay que nadie lo conocía."

Don Nolasco:
"El viejo Eduardo Santos era de la derecha liberal, que mas parecía godo que liberal. Santos y los primos Lleras, pura derecha liberal, mejor dicho eran godos. El jefe decía que esos eran compinches de los godos, que se daban la mano en los clubes y se repartían el país mientras el pueblo se moría de hambre. El viejo Santos jue el que metió a los gringos en todo, que ya estaban bien metidos robándose el petróleo. Jue el que acabó con la reforma agraria de López Pumarejo, que jue un gran liberal. López Pumarejo y el Jefe, los mas grandes liberales que ha dado el partido. López Pumarejo hizo la reforma agraria, organizó los sindicatos, la Universidad Nacional, trajo ingenieros, médicos, arquitectos de europa, pa enseñar en la Nacional, hizo mucho por el pueblo liberal y Santos y los Lleras lo acusaron de comunista, de izquierdoso. Eso nadie lo entiende pues Santos y los Lleras se decían liberales.

Ya en el gobierno de Santos los dueños de las tierras empezaron a perseguir a los campesinos liberales en el campo, los que reclamaban la tierra que les había dado López Pumarejo. Mataban campesino liberales que reclamaban la tierra y decían que eran comunistas, ya se hablaba de eso. Ahí jue cuando la gente empezó a venirse pa Bogotá. Por eso todos volvimos a votar por López Pumarejo en el 42, pero ya era otro, ya no era el López del 36. Se decía que ya lo habían templado entre los Lleras y los Santos."

Don Rojas:
"En los períodicos de Bogotá le daban duro al Jefe, El Tiempo, El Espectador, le daban duro a Gaitán, hablaban de la chusma, no les gustaba Gaitán, por eso al Jefe le toco fundar su períodico, "Jornada", que todos leíamos. En los comités se empezó a enseñar a leer a los viejos para que leyeran "Jornada". Ya nadie leía El Tiempo ni el Espectador, leíamos "Jornada", que tenía a los mejores escritores y periodistas."


Entrada en construcción. Continuará.

jueves, mayo 24, 2007

MENSAJE PARA EMANUEL, EL HIJO DE CLARA ROJAS, SECUESTRADA POR LAS FARC

Hola Emanuel:

Soy el Pirata Subterraneo, un colombiano mas, paisano tuyo, un bogotano del Barrio Ricaurte. Nací en una gran ciudad, Bogotá, y crecí entre la ciudad y el campo. Mis padres, como muchos colombianos en los últimos cincuenta años, llegaron de la provincia, eran campesinos que se fueron a la ciudad huyendo de la violencia, buscando un futuro que el campo no les ofrecía.

Si algún día llegas a leer este mensaje, si sobrevives y no te matan los hombres que te rodean, guerrilleros de las FARC, o los que supuestamente quieren rescatarte, soldados del Ejército de Colombia, te sorprenderás al enterarte de que muchas de las cosas que te voy a contar, que sucedieron muchos años antes de que nacieras y que son las causantes de que hayas nacido y estés en la selva, secuestrado, separado de tu madre, muchas de estas cosas, aún no han cambiado, por el contrario, han empeorado, se han degradado.

Te imagino en la selva, creciendo, conociendo el mundo, aprendiendo. Tienes tres años, ya caminarás. Te imagino corriendo entre el mato, hablando y jugando con los animalitos, con los árboles, con los duendes y dioses de la selva, escuchando el canto de los pájaros, escuchando los sonidos de la jungla. También te imagino sintiendo el miedo, el dolor a tu alrededor, ahora empezaras a comprender que también algo malo y aterrador te cerca, algo que tal vez asociarás con esos pesados objetos, esos tubos estruendosos que cargan los que te rodean.


El Ejército de Colombia vende armas a la guerrilla.

¿Sabes que esas armas que cargan los guerrilleros que te vigilan son las mismas armas que empuñan los hombres que supuestamente quieren rescatarte?. Imagínate, con este detalle podrás darte cuenta de la podredumbre en que se ha convertido este país en el que naciste. Alguien, algún miembro del Ejército de Colombia, alguno de los altos mandos que dirigen a los hombres que han enviado dizque a "rescatarte", le vende armas a esos hombres que te vigilan, a los guerrilleros con los que pasas los días. No es tan difícil de creer en un país corrompido como Colombia. Para que lo veas, aquí te dejo esta noticia, publicada casi a escondidas en el único periódico de circulación nacional, un pasquín que también ha sido cómplice de la barbarie colombiana, también responsable de que estés allí, secuestrado en la selva. Ya te explicaré porqué.

Si has leído esa noticia te preguntarás que pasó con eso, si habrán atrapado a los culpables, a los que le vendían armas del Ejército de Colombia a sus enemigos, la guerrilla de las FARC. Pues no, no pasó nada, lo más seguro es que los generales, coroneles o tenientes del Ejército de Colombia involucrados hayan podido venderle esas armas a la guerrilla y estén disfrutando de los millones que recibieron por pago. Así que nada raro tiene que esas armas de las cuales habla la noticia sean las mismas que ahora empuñan tus captores guerrilleros, sean las que se usarán para asesinar a los soldados que quieren "rescatarte".

Tienes la desgracia, como yo, de haber nacido en Colombia. No porque el país sea malo, ésta tierra es terriblemente bella, como lo habrás visto en la selva, llena de magia, de riqueza, con gente buena, humilde, que lucha por sobrevivir, como los campesinos que conocerás. Pero desgraciadamente la gente que dirige este país es lo peor de este mundo y han hecho de este paraíso un matadero, esos dirigentes son en realidad unos asesinos, hampones, mediocres, retrógrados, gente de espíritu degradado, que no ha dudado en ordenar a los soldados del Ejército de Colombia (lo que te van a "rescatar"), en ordenar a la Policía de Colombia, a los organismos de seguridad supuestamente creados para protegernos, han ordenado que disparen contra su propio pueblo desarmado, a que asesinen líderes sociales, profesores, periodistas, humoristas (como alguien de quien ya escucharás, Jaime Garzón), estudiantes, sacerdotes, contra todo aquel que busca y lucha por un cambio, inclusive contra gente que predica sus propios "principios", de sus propios partidos políticos como sucedió en casos como el de Jorge Eliecer Gaitán, Luis Carlos Galán o Alvaro Gómez.

Los hijos de puta dirigentes de éste país. Ellos son los que están acabando con Colombia, con su pueblo, ellos son los causantes de todos los males que tenemos que soportar: guerrilla, paramilitares, narcotráfico, corrupción, pobreza, subdesarrollo, violencia, hambre.

Hay que ser justos, éste es un país de hijueputas, con unas clases pudientes (clase media y alta) hijueputas, insensibles e indiferentes, ignorantes, que para ser felices y evadir su responsabilidad social y colectiva, su responsabilidad como ciudadanos y miembros de una nación, para evadir el cargo de conciencia por ser parte, participar y permitir este mierdero, aplican esta tactica:



Asi vive un sector de la clase media y la clase alta en Colombia

Esta clase pudiente alimenta su espíritu y su intelecto a punta de telenovelas, de la frivolidad light y la ignorancia sofisticada de Julio Sánchez Cristo, de los culos de la televisión, de los escritorzuelos de moda (por lo general hijos de otros escritorzuelos, columnistas de revistas de culos, miembros de las familias "reconocidas" de este país, "gente bien" o profesores del Gimnasio Moderno), a punta de realitys y el culto a "los famosos". Eso sí, se escandalizan cuando un verdadero escritor como Fernando Vallejo les dice de frente lo que son: una mierda.

Pero también hay gente que estudia y trabaja y lucha por salir adelante y son quienes sostienen a este país mientras la clase dirigente, los políticos liberales y conservadores, los empresarios e industriales aliados de estos corruptos, los militares asesinos y los banqueros se lo roban. Esa gente trabajadora proviene de una clase ascendente, pujante, cuyo ascenso de cuando en cuando, cuando amenazan con desplazar a esta élite, es detenido y lo poco que tiene es usurpado por las clases dirigentes a punta de "aperturas" económicas, reformas tributarias, impuestos a los movimientos financieros (como el tres por mil), el vil robo o tratados de Libre Comercio.

Esa gente trabajadora y luchadora, el pueblo colombiano, de capacidades muy superiores a la decadente clase dirigente, les dio el primer campanazo y les enseñó el rostro de su decadencia a esa élite a finales de los años 20 del pasado siglo, cuando un hombre humilde, un joven abogado con cara de indio, que gracias a su esfuerzo e inteligencia había estudiando derecho en Italia, denunció a los colombianos de entonces que el Ejército de Colombia había disparado contra una multitud de trabajadores de las empresas bananeras del Magdalena. Multitud entre la que también había mujeres y niños que protestaban para reclamar unas condiciones de trabajo y remuneración dignas. Este hombre se llamaba Jorge Eliécer Gaitán.



GAITAN EN SUS AÑOS MOZOS

Fue quien denunció la matanza de los trabajadores de las bananeras,
ocurrida en 1928, por parte del Ejército de Colombia
mientras los grandes medios nacionales guardaban silencio.


Este hecho fue ocultado por la prensa de entonces (entre los que se contaba el pasquín del que te hablé y que hoy en día sobrevive), de la misma forma en que en los últimos diez años (1997-2007) se ocultaron los atroces crímenes cometidos por los paramilitares mientras sólo se daban a conocer las atrocidades cometidas por las guerrillas. Todavía hay gente que repite la mentira oficial: "el país estaba siendo tomado por la guerrilla de las FARC mientras se desarrollaban los diálogos de paz en el Cagúan". Mentira. La verdad fue que el Ejército de Colombia inició una operación de brazos cruzados, para dejar actuar a las FARC a sus anchas, y los medios le daban estruendosa resonancia sus acciones criminales, creando un ambiente de pánico y zozobra en la población para ponerla a favor de su proyecto criminal: la expansión del paramilitarismo.

Mientras tanto los paramilitares, con complicidad y ayuda del Ejército de Colombia, el mismo que te va a "rescatar", degollaban, macheteaban, ejecutaban, asesinaban de la forma mas demente a la población, a niños, mujeres, jóvenes, líderes sociales, periodistas y todo aquel que se oponía a sus planes. Todo eso mientras la prensa nacional ignoraba estos hechos. El país se llenó de fosas comunes que tardarán años en descubrirse. La verdad de lo ocurrido en esos años es que fueron los paramilitares quienes de verdad se tomaron el país.

Mientras tanto, según los medios, "la guerrilla se apoderaba de Colombia". Te preguntarás, "¿y donde estaban y que hacían los militares?". Eso mismo me pregunto yo. De cuando en cuando salía el comandante del ejército, el general Mora a ladrar mediocridades. Y nadie podía decirles nada a los militares, o mejor dicho, cuando alguien les dijo, lo mandaron asesinar. Esta farsa, montada para engañar a la opinión pública de todo un país, finalmente condujo al secuestro de tu madre y a tu nacimiento.

En aquellos años veinte del siglo pasado, de no haber sido por el interés del joven abogado Jorge Eliecer Gaitán, que escuchó las denuncias, viajó e investigó, la verdad hubiera quedado oculta para siempre ya que los medios, en aquellos tiempos, como ahora, estaban poco interesados en dar a conocer estas noticias, que revelarían a los colombianos el verdadero rostro de sus "respetables instituciones" y los fines para los que eran empleadas por sus dirigentes polítcos y militares. Jorge Eliecer Gaitán, por éste hecho, convocó a un debate en el Congreso de la República que tuvo gran resonancia. Por primera vez el pueblo colombiano se enteraba de las macabras acciones del llamado Ejército de Colombia. Bastante molestó éste debate a los intocables líderes políticos de los dos partidos tradicionales, y fue este hecho el que precipitó la pérdida del poder de los conservadores, que habían gobernado durante los primeros treinta años del siglo XX.

Pero, ¿quienes son estos los dirigentes que tienen en sus manos al país?. Los que están a la cabeza del poder, del poder político, económico, empresarial, industrial, financiero y militar, que no son mas que unas cuantas familias que se apoderaron del estado a comienzos del siglo XX, luego de la última guerra civil declarada, entre liberales y conservadores (que hoy son una sola caterva), llamada La Guerra de los Mil Días. Desde aquellos tiempos se apoderaron del estado y no lo han querido soltar y para eso han empleado los métodos mas viles y abyectos: el crimen, el robo y el fraude.

Cuando leas esto, y le eches un vistazo al nefasto estado del país, no te será difícil darte cuenta que además de criminales son unos mediocres. Entenderás que han recurrido al crimen como forma de detener a la gente que asciende gracias a sus capacidades y méritos. Como ocurrió con Jorge Eliécer Gaitán, cuando estaba a punto de ser elegido presidente y había amenazado con desplazar a esta clase dirigente decadente, que denominaba Oligarquía, que tenía en sus manos al estado y disfrutaba de su riqueza a costa de la explotación y asesinato de las clases trabajadoras y campesinas.

¿Asesinato?. ¿Como los paramilitares?. Sí, claro. La mentira oficial nos ha hecho creer que los paramilitares surgieron como reacción a la guerrilla. No es así. Los primeros grupos paramilitares fueron organizados durante el gobierno de Eduardo Santos (1938-1942), permitidos por las autoridades, patrocinados por los grandes terratenientes para perseguir a los comunistas y recuperar las tierras que les fueron dadas a miles de campesinos en la reforma agraria de 1936, la única reforma agraria que ha habido en la historia de Colombia, realizada en el gobierno del único liberal de verdad que ha gobernado, Alfonso López Pumarejo.


EDUARDO SANTOS

Los primeros grupos paramilitares

fueron organizados y patrocinados
por su gobierno (1938-1942)

En su gobierno, Eduardo Santos se dedicó a echar para atrás las avanzadas reformas sociales que López Pumarejo había realizado. Santos volvió a acercarse al gobierno de Estados Unidos y a fomentar la presencia de sus multinacionales, que estaban muy desprestigiadas en el país luego del caso de las bananeras y la United Fruit Company. También fomentó la alianza macabra con la iglesia católica, al firmar el concordato, nada mas y nada menos que con el oscuro Papa Pio XII, radical anti-comunista, polémico por su actitud de silencio, y hasta de complicidad, según algunos autores, con la persecución a los judiós y el régimen Nazi. Desde su periódico El Tiempo, su hermano, Enrique Santos Montejo, "Calibán" fue uno de los acérrimos antigaitanistas que no dudó en hacer propuestas extremas, sugiriendo el asesinato, para detener el imparable avance del gaitanismo dentro del Partido Liberal.

Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado gracias a una oscura alianza entre dirigentes de su partido, Liberal, y el macabro líder del partido Conservador, Laureano Gómez, un tipo extremista, fascista, enfermo y desequilibrado, como nuestro actual presidente Alvaro Uribe. ¿Quienes fueron?. La historia oficial dice que el crimen fue planeado y ejecutado por un hombre solitario llamado Juan Roa Sierra. Pero, como siempre, la historia oficial colombiana miente para ocultar a los verdaderos autores intectuales y materiales del crimen.

Como te dije antes, nací y creí en el Barrio Ricaurte. Da la casualidad que Juan Roa Sierra vivió sus últimos años en el Barrio Ricaurte, además éste barrio se caracterizó por ser uno de los mayores bastiones del gaitanismo. Mi abuelo fue gaitanista. Como sus amigos, viejos gaitanistas, debió huir de su tierra para evitar que lo asesinaran. Al Barrio Ricaurte llegó mi abuelo y luego llegaron mis padres. Por ésta razón pasé mi infancia y mi adolescencia escuchando las historias que contaban los viejos gaitanistas, sobrevivientes de la persecución que contra ellos iniciaron la Policía conservadora, el Ejército de Colombia y sobre todo los llamados Pájaros y Chulavitas, organizaciones paramilitares de asesinos encargados de arrasar pueblos liberales con la violencia mas aterradora que te puedas imaginar. Violencia que se ha reeditado en los recientes últimos diez años con el auge del paramilitarismo.



LEON MARIA LOZANO
"EL CONDOR"


Jefe de "Los Pájaros", en el centro del Valle del Cauca.
"Los Pájaros" y los "Chulavitas" fueron los grupos paramilitares
creados
por los conservadores para asesinar liberales gaitanistas
a finales de los años 40

(Fotografía tomada de El Pais de Cali)


¿Quienes mataron a Jorge Eliécer Gaitán?

Los viejos gaitanistas amigos de mi abuelo repetían siempre lo mismo: el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán fue negociado por los líderes del partido Liberal y del partido Conservador. ¿Como, del Partido Liberal?. Sí, claro. Gaitán se había alejado de la élite liberal, a quienes señalaba también como miembros de la oligarquía que disfrutaba a sus anchas de las riquezas del estado mientras el pueblo moría de hambre.

¿Quienes negociaron su asesinato?.

Los viejos gaitanistas cuentan ésta historia:

La muerte de Gaitán se negoció entre Eduardo Santos, quien odiaba a Gaitán, y Laureano Gómez. Santos, el mas conservador de los liberales, o como dirían los gaitanistas, "un liberal fascista", fue secundado por los demás líderes del partido: los primos Lleras (Alberto Lleras Camargo y Carlos Lleras Restrepo), Alfonso López Michelsen (hijo de López Pumarejo y a quien Gaitán había denunciado por un tumbe que hizo relacionado con una multinacional alemana, la Handel) y Darío Echandía. Gaitán también había denunciado cómo una parte de la élite política y económica se había apoderado de los bienes de los alemanes expulsados de Colombia por órdenes de Estados Unidos, a causa de la Segunda Guerra Mundial. "Oligarquía ladrona", les decía. Por eso hoy en día no te extrañe saber que de repente aparecieron como accionistas de la antigua Bavaria, los miembros de las famlias "mas prestigiosas" de Colombia.

Por el partido conservador quienes negociaron el crimen fueron Laureano Gómez y sus secuaces, su hijo Alvaro Gomez, Jose Ignacio Montalvo, ministro de Gobierno de Ospina Pérez, gran patrocinador de los "Pajaros" y "Chulavitas" y un auténtico asesino, y Guillermo Valencia, entre otros. Los viejos gaitanistas siempre decían: mira a los presidentes del Frente Nacional, esos fueron los autores intelectuales del asesinato de El Jefe. Decían: "Si Gaitán hubiera sido presidente ellos jamás habrían llegado a gobernar".

¿Que se negoció?. Que se asesinaba a Gaitán y los dirigentes liberales no darían golpe de estado, se respetaría el gobierno de Ospina Perez. La tapadera estaba montada. Luego, en las siguientes elecciones se volverían a enfrentar en el "juego democrático", pero esta vez ya no estaría Gaitán, sería un miembro de una "familia bien" el candidato de los liberales. Eduardo Santos propuso que sería Alberto Lleras Camargo el próximo candidato.

Pero las cosas tomaron otro rumbo. Los consevadores sabían que los liberales tenían de su lado a la Policía Nacional, por eso se preocuparon por poner al Ejército Nacional de su lado, promoviendo militares conservadores en los altos mandos. Posteriormente, el nueve de abril, luego de consumado el asesinato, Laureano Gómez, viejo zorro, les hizo trampa a los liberales y logró desmontar la Policía Nacional, que era en su mayoría liberal y gaitanista, y crear un nuevo cuerpo de policía, compuesto por conservadores e iniciar esa época del terror conocida como "La Violencia". Violencia que sacó a mi abuelo de su tierra y luego trajo a mis padres a Bogotá. Así que ese día, el 9 de abril de 1948 no sólo se cometió el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, se orquestó un golpe de estado bien planeado por Laureano Gomez en el que puso a la autoridad armada de su lado. Los viejos gaitanistas decían que Eduardo Santos nunca se perdonó haber caído en el juego de Laureano Gómez.

La persecución del gaitanismo fue el primer genocidio político de nuestra historia moderna. Antes, durante el gobierno de Eduardo Santos, se había iniciado la persecución de los comunistas, muchos de ellos se habían refugiado en las montañas para evitar ser asesinados y habían conformado comunidades independientes y autosufiencientes. Esas comunidades, organizadas por los militantes del Partido Comunista, perseguidos, fueron las que años mas tarde encontró Pedro Antonio Marín, Tirofijo, liberal gaitanista, cuando se fue al monte huyendo de los Pájaros y los Chulavitas, los paramilitares conservadores.


LAUREANO GOMEZ

Quiso hacer en Colombia
lo que hizo
Franco en España,
exterminar a la izquierda:

gaitanistas, comunistas, líderes sociales y sindicalistas.


¿Porque te hablo de todo esto?. Porque ahí esta el origen de todo este mierdero. Porque fue en aquellos años, a raíz del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, en que se conformó ese grupo armado que hoy te tiene secuestrado, la guerrilla de las FARC.

Para no extenderme con tanta palabrería, te dejo este documental donde se registran los inicios de las FARC a partir del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, que desencadenó el Bogotazo.


RIOCHIQUITO

Este documental fue realizado por los documentalistas franceses Jean Pierre Serget y Bruno Muel en el año 1965. Es el único testimonio audiovisual de los orígenes de la guerrilla de las FARC, en momentos que, después del asesinato de J.F. Kennedy (curiosamente asesinado de forma similiar a como lo fue Jorge Eliécer Gaitán), y bajo la presidencia del militar Lyndon Jhonson, Estados Unidos iniciaba su cruzada mundial contra los comunistas, de la misma forma como hoy lo hace contra los "terroristas": asesinando gente inocente, vendiendo armas y apropiandose de los recursos de éstas naciones.




RIOCHIQUITO (I PARTE)




RIOCHIQUITO (II PARTE)


Para que te sorprendas, los orígenes de esa guerrilla están vinculados al partido liberal, y fue gracias a un acto infame del partido Conservador, liderado por un criminal llamado Alvaro Gómez, hijo de un demente llamado Laureano Gómez, presidente de Colombia, quien desde el congreso defendió y ordenó el bombardeo a esta comunidad (que curioso, Alvaro Gómez fue asesinado, muchos años después, no por la guerrilla, sino por las fuerzas oscuras del mismo Ejército de Colombia que tanto defendió y promovió). Mi abuelo contaba que Alvaro Gómez, en la época de la violencia, se encargaba personalmente de llevar armas a los Chulavitas de la región.



ALVARO GOMEZ

Sus actos condujeron a la creación de las FARC.


Para que termines de darte cuenta de cuanta mierda nos rodea: por los días del bombardeo a Marquetalia, una comisión de miembros de la sociedad civil se ofreció a mediar con la comunidad insurrecta (eran unas cuantas familias entonces) para buscar que entregaran las armas y aceptaran la ley del estado. Había grandes posibilidades de llegar a un acuerdo. Esa comisión estaba liderada por el sacerdote Camilo Torres. Un día antes de viajar, ante la inminencia de los bombardeos, ordenados por Alvaro Gómez (esto sucedió en el gobierno de Guillermo Valencia, fascista de mente criminal, heredero ideológico de ese demente llamado Laureano Gómez) Camilo Torres anunció a sus superiores y al comandante del ejército que realizaría el viaje. El Cardenal Luis Concha (hijo del expresidente conservador Jose Vicente Concha, de los primeros años de nuestro siglo) le prohibió viajar. Se bombardeó Marquetalia, donde resistían Pedro Antonio Marín, Tirofijo, entonces joven, con un grupo de campesinos. Ese bomabardeo dio origen a las FARC. Hoy en día Tirofijo es el comandante de la guerrilla que te tiene secuestrado. Cuanto nos habríamos ahorrado si en esos momentos Colombia hubiera estado gobernada por gente sensata.

¿Que pasó entonces?. ¿Como es que las FARC, un grupo de autodefensa campesinas que pretendían enfrentar a un gobierno asesino y vende patria, y que dice defender al pueblo, termina convertido en ese esperpento desalmado que te mantiene en cautiverio?

Aquí te dejo este documental, que te ilustrará mejor este momento infame de nuestra historia.




EL BOGOTAZO
EL ORIGEN DE LAS FARC (I PARTE)




EL BOGOTAZO
EL ORIGEN DE LAS FARC (II PARTE)



Cada vez la historia de Colombia escribe actos mas bajos, bárbaros y degradados. Las FARC se degradaron en su arrogancia armamentista. La crueldad que ejercen con el pueblo que dicen defender, secuestrando niños, asesinando indígenas, será el sello de su defunción. Alvaro Uribe es el Laureano Gómez del siglo XXI. Un tipo cínico que no tiene el menor reparo en defender criminales, asesinos y ladrones de cuello blanco, como el general asesino Rito Alejo del Río, el hampón Fernando Londoño o la familia Araújo.

Lo que ocurre ahora, los descuartizamientos, macheteadas, degolladas y demás hazañas criminales cometidas por los paramilitares sólo se compara en bajeza con las hazañas criminales cometidas por la guerrilla y la indiferencia e indolencia de la sociedad urbana colombiana. En medio de ésta decadencia hay gente que insiste en tomar otros caminos y en que la sociedad civil algún día pueda tener en sus manos el estado colombiano, para reconstruirlo.

Emanuel, te escribo este largo mensaje con la ilusión de que lo puedas leer algún día. Eso querrá decir que estarás en libertad. Que algo pasó. Tal vez que esta sociedad reaccionó y exigió que, por encima de todo, tu vida y la de los secuestrados es muchísimo mas importante que los intereses de los criminales uribistas, del gobierno, y de los criminales de la guerrilla de las FARC.

Otros vínculos:

Libertad para Emanuel
Sitio de Ingrid y Clara
Petición: manifiesta tu solidaridad