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jueves, marzo 02, 2006

MELODIA GITANA EN LA CANDELARIA


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PIRATA DE BOQUITA
ALGIVA

Producir con palabras la música que embriaga los oídos, que se apodera del cuerpo y del sentimiento. La música embriagante, la música de brujería. Que la música sea de brujería. Música de ensueño. Música de alucinación. Música de vida y de belleza. Música de amor, siempre de amor. Que las palabras sean música. El golpeteo del tambor. Que sea esencia, fuerza vital. Locura, desmesura interior. Furia del cuerpo que lleva un alma adentro que se desborda al escuchar la música. La música que hace saltar el corazón. Que afecta al cuerpo y lo altera hasta llegar a sentir la necesidad del movimiento. Bella música poderosa y desconocida. Música de vida. Música de amor.


El cuerpo se altera en la experiencia amorosa. La experiencia amorosa llega a ser indescriptible cuando entran en juego fuerzas que la afectan. Sin embargo la experiencia amorosa es sencilla. El sentimiento se desborda en el deseo de estar con la persona deseada y no pensar, solo sentir, entregarse a las sensaciones primordiales, lo que sale del corazón, el encuentro de los cuerpos en una cuestión de piel, y liberarse de los prejuicios, de los bloqueos que impiden entregarse a la mística natural de los besos.



Surge la pregunta: ¿llegar al conocimiento, alcanzar la sabiduría?. Sí, para disfrutar mas de las cosas que nos envían los dioses, pero, ¿cuando quieres una cosa y no la puedes atrapar?. ¿La lucha?. ¿O entregarse a la conciencia de que hay que dejar pasar las cosas?. ¿Cuales son las cosas más importantes?. Algo absoluto es el amor. Pero las tribulaciones del amor son las peores. Son las más difíciles de aprender porque se relacionan con todo lo que se es, con lo que no se es, están presentes en todo lo que haces y dejas de hacer. La pasión es fundamental para soportarlas con convicción. La pasión se encuentra en las raíces y también en saber leer el mundo, y comprenderlo. La pasión se encuentra en la música, en las palabras que se han dicho con pasión. En la música hecha con pasión como ésta melodía gitana que llega a tus oídos aquí en La Candelaria de ensueño de las Mil y Una Noches.

miércoles, febrero 15, 2006

MILLONARIOS

Mientras lees éste post escucha el canto, de la mayor hinchada de Colombia, la hinchada albiazul:




Dale Embajador... quiero salir campeón...
Millonarios te agradezco por esta pasión
Cuando juntos demos la vuelta
azul y blanco vestirá Bogotá...



Me invitaron, por fin, a jugar fútbol el domingo. Acepté, por supuesto, aprovechando además que el invierno se aleja y la temperatura ha subido un poco. Me invitó Sergio, un gran amigo sevillano que conocí la primera vez que estuve por tierras europeas, hace unos años. Como faltaban dos jugadores invité a mi amigo Guarrax, otro bogotano, con quien comparto el piso en el que vivo.

La emoción de jugar fútbol de nuevo me motivó a alimentarme bien el fin de semana, a no salir y a prepararme, en la imaginación, para realizar jugadas espectaculares. Creo que todo futbolero, gran amante del fútbol, como yo, tiene esa manía. El lío es que en la realidad las cosas salen de otra forma.

Así que el viernes solo salí un ratito con algunos amigos de la colombianada colombiana madrileña, me tomé unos cuantos vinos y unas deliciosas tapitas y me recluí a leer un poco. Guarrax, que no es tan futbolero como yo, se metió una tremenda rumba el viernes (que repetiría el sábado), e incluso llegó a afectar mi monástico estado ya que regresó acompañado, y el traqueteo de la cama contra la pared y los gemidos de ellas y los estertores de él me impidieron conciliar el sueño profundo.

El sábado me encerré a leer, a revisar algunas cifras, a escribir y a navegar por el mar ilimitado de internet. Sin embargo no podía concentrame, estaba intranquilo, inquieto. La razón era una: ese día jugaba Millonarios su primer partido del 2006 contra el Deportivo Pasto en el Campín. Que dolor no estar en el estadio, que nostalgia, que envidia de aquellos que irían al Campín a alentar al equipo más grande de Colombia. Para aliviar el dolor me puse a escuchar a todo volumen estos cantos que ahora les presento y rememoré algunas de las inolvidables tardes que pasé en el estadio. En la soledad de mi piso canté a todo pulmón este emocionante canto, acompañado por las furibundas voces de la hinchada albiazul, la mejor de Colombia, el Canto Embajador.

Quería estar despierto y seguir el partido por internet, pero no fue posible, caí dormido como a las once de la noche, cuando en Bogotá serían las cinco de la tarde. Los golpeteos en la pared y los gemidos de la conquista de turno de Guarrax me despertaron como a las cuatro de la mañana. En otras circunstancias eso me habría irritado (no sólo por despertarme, sino por lo incómodos y sugestivos que son los gemidos de placer femeninos cuando no es uno el que está ejecutando la faena), pero ésta vez no. De inmediato me puse de pie y consulté internet: con emoción leí, una y otra vez, que Millonarios ganó uno a cero, con gol de Fernández. Que alegría Dios mío, alegría infinita, como dice la canción. Salté y grité emocionado. "Ganamos, hijueputa!!!!!", repetí muchas veces. Sentí una felicidad tan grande que tuve ganas de ir a contárselo a Guarrax y a su nena y a decirles que saliéramos a celebrar, pero ellos seguían en pleno jadeo. Era mejor no molestar.

Pletórico de emoción, tuve que contener el volcán de euforia que salía de mi pecho y descargarlo en éstas líneas, que ahora escribo. Imaginé en mi mente el gol de Fernández, de tiro libre. Recordé que en una de las tantas veces que fui al estadio había grabado, precisamente, el gol que Fernández había hecho el año anterior, también contra el Pasto. Casi no lo encuentro, entre los cientos de recuerdos que me traje, pero para mi tranquilidad y felicidad lo encontré. Y aquí se los tengo. Para que se emocionen los queridos lectores de corazón albiazul, (y los que no son de corazón albiazul, para que se contagien de ésta pasión), les presento el sonido, tomado en directo desde la tribuna, de ese maravilloso gol (mientras escribo ésto escucho el gol y las manos me tiemblan).

EN PRIMICIA MUNDIAL, PARA TODO EL PUBLICO FUTBOLERO Y NO FUTBOLERO DE BOGOTA Y DEL MUNDO, PARA QUE LOS HINCHAS DE MILLONARIOS DE BOGOTA, Y EN ESPECIAL LOS HINCHAS ALBIAZULES DE LA DIASPORA, LO ESCUCHEN Y SE EMOCIONEN UNA Y MIL VECES MAS, LES PRESENTO ESTE GOL DE MILLONARIOS, EL EQUIPO MAS VECES CAMPEON DE COLOMBIA, ANOTADO POR GABRIEL FERNANDEZ EN EL ESTADIO EL CAMPIN:





¡¡¡GOL DE MILLONARIOS!!!

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No podía empezar de mejor forma este domingo, día de mi regreso a las canchas de fútbol, después de tres meses (el último partido que jugué fue con el equipo de la empresa donde trabajaba, y fue en noviembre) y mi primer partido en tierras europeas después de tres años.

Soy hincha de Millonarios. Hincha de verdad, no simpatizante. Desde hace unos diez años voy siempre al estadio a ver a Millonarios. Voy desde el día en que me dí cuenta que, ya que no pude ser el gran jugador del glorioso albiazul que siempre soñé ser, sería un gran hincha. En éstos mas de diez años he pertenecido a algunas barras y presencié el nacimiento y consolidación de la barra más grande que hay en Colombia: los Comandos Azules, desde que eran unos cuantos que no paraban de saltar y cantar durante todo el partido en Oriental hasta la multitud que son hoy en Altas Norte.

También he sufrido el dolor y la frustación de la derrota, casi veinte años si ser campeones, los robos de los árbitros, las vendidas de los equipos (como lo hizo el Junior en el 97, que le puso el trasero al Bucaramanga y se dejó meter cuatro goles, para sacar a Millos... claro, hay que recordar que el dueño del Junior y el del Bucaramanga son la misma persona), las afrentas, burlas y ofensas de los hinchas de los otros equipos, la maldición de Gacha y el Chiqui, cuyas dos campeonatos turbios nublaron el cielo azul, pletórico de estrellas... y lo peor: el robo de los dirigentes que han dejado el equipo casi a punto de desaparecer.

Aquí, entonces, quiero presentarles éste canto que entonamos con furia y dolor en el Campín, canto para los dirigentes, que ojalá escuchen los dirigentes, para que sepan lo que les corre pierna arriba si siguen saqueando las arcas de mi Millitos del alma. Les presento este canto, entonado con el corazón, con la rabia del hincha fiel que ve cómo unos pocos acaban con una institución del fútbol colombiano: Sentimiento Millonarios.





Si siguen robando... la vida están arriesgando
es una amenaza.... ¡¡¡SENTIMIENTO MILLONARIOS!!!

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He entonado éste canto con lágrimas en los ojos, con rabia y dolor, cuando he visto caer a mi equipo, impotente, con jugadores mediocres enfundados en la gloriosa casaca albiazul, con jugadores sin amor al equipo, jugando sin alma, sin huevos, sin coraje, con tanto tronco desfilando por la institución mientras los dirigentes se llenan los bolsillos y dan explicaciones imbéciles. Algunos de ellos, ex-políticos sinvergüenzas venidos a menos, que vieron en Millonarios la última oportunidad de llenarse los bolsillos. Ellos han robado al equipo, nos han robado a los hinchas que domingo a domingo asistimos al estadio, pagando la boleta, para salir con la frustación de la derrota. Pero eso no va a durar, y los dirigentes ladrones tendrán que devolver peso a peso lo que se han robado.

Hoy en día lo mejor que tiene Millonarios es su fiel hinchada, su empuje, aliento, fuerza espiritual, serán fundamentales para que el equipo más veces campeón de Colombia vuelva a ser lo que fue. La esperanza y la ilusión crece cuando se ve en el horizonte la posibilidad de que los hinchas seamos dueños del equipo, de que participemos en la elección de las directivas, de que tengamos derecho a exigirles resultados, porque ellos, los dirigentes, son los máximos responsables de las instituciones.



Cuando, en la empresa privada, no se producen resultados, el máximo responsable es el Gerente, la cabeza de la organización, así mismo tiene que suceder en el fútbol (y en la política, por supuesto). Así tiene que ser. El equipo tiene que ser de los hinchas, que son quienes dan vida a la institución, y Millonarios es, de lejos, el equipo con más hinchas en Colombia, los suficientes como para comprar acciones y pagar la deuda, fruto de los robos y las malas administraciones. Esa es nuestra esperanza y ese el motivo de nuestra lucha por democratizar el equipo, lucha que no cesará hasta lograrlo. Y de seguro volverá a ser Millonarios la gran institución que fue en el pasado.

Como un homenaje a la mejor hinchada de Colombia, les presento éste canto, La barra del aguante.

El domingo llegó, a las doce del día estábamos en la cancha. Saludé eufórico a Sergio, gran amigo, gran ser humano. No conocía a los demás jugadores. Aquí se juega algo parecido al microfútbol, pero con un balón más grande, que rebota, que por aquí llaman fulbito, y que en el medio futbolero oficial se llama Fútbol 5. Se juega con equipos de cinco personas. Nos repartimos y empezamos a jugar. Guarrax, que estaba hecho mierda, pidió el arco. Yo sabía que mi cuerpo no iba a responder bien, pues con seguridad había perdido estado físico.

Los del otro equipo jugaban bien, triangulaban y la metían. Le hacían unos disparos potentísimos al Guarrax, me sorprendió que el hombre tenía reflejos y se tiraba al piso, como un experimentado arquero. Y claro, salía con la pelota a jugar. "Higuita", le gritaban, riéndose, los otros colegas, que eran españoles (no hay que olvidar que Higuita jugó en Millonarios). En una de esas tomé la pelota, la pasé a Sergio, que me la devolvió, en una pared perfecta, disparé pero el arquero la sacó al costado. Se ubicaron todos para cubrir el saque de banda, yo me hice atrás, estaba descubierto. Sergio sacó, me la pasó y yo le metí un cabezazo con el alma. ¡¡¡¡Gol!!!!, abrí el marcador, mi primer gol en Europa en el 2006, que bueno. Se lo dediqué a mi madre, cómo no, y a Millitos de mi alma. Luego... me cansé y pasé al arco.

Mientras me recuperaba bajo los tres palos y veía que mis compañeros habían bajado el ritmo, a tal punto que tuve que soportar sendos taponazos que me inauguraron como arquero (tapaba sin guantes), recordé el canto que entonamos cuando los jugadores de Millonarios no le meten los huevos a los partidos, aquí, para que lo escuchen: Movete Millos.

Al final ganamos 10 a 5. Después del partido, en la mejor tradición futbolera bogotana, nos fuimos a tomar unas cervecitas y a comer algo. En realidad estoy seguro que esa sana costumbre de tomar cerveza después de jugar fútbol no es algo propio de nuestras tierras, viendo el empeño que aquí en España le ponen a éstas fraternales reuniones, estoy seguro de que es algo que nació por aquí.

La reunión fue muy agradable. Poco después llegó otro amigo de ellos, con unas chicas, muy simpáticas, que nos miraban a Guarrax y a mí con curiosidad. El tema de conversación, por supuesto, era el fútbol. Se formaron grupos, yo escuchaba a tres colegas, dos madrileños y uno sevillano, que hablaban de las formas de cultivar marihuana y del cuidado que hay que tener con la policía. Hice un comentario, sobre la deliciosa y económica marihuana bogotana, y como me suele suceder, no entendieron ni la mitad de mi jerga bogotana. Entonces uno de ellos, el sevillano, me pregunto de dónde era. "De Bogotá, Colombia", dije. "¡¡¡De Bogotá!!!... mi madre vivió en Bogotá", dijo, emocinado. Me contó que su madre estuvo en Bogotá en los años 60, trabajaba en el aeropuerto. Allí conoció a su padre, un empresario de toreros, que vivía encantado con Bogotá. Que su madre estuvo hace como dos años en Bogotá, "y como le pareció?", le pregunté. "Llegó encantada con vuestra ciudad". "Claro, por supuesto", le dije, "Bogotá es la ciudad ejemplo de Colombia". "¿Y de que equipo eres hincha?", me preguntó. "De Millonarios, el más veces campeón de Colombia". "¡¡¡De Millonarios!!! ¡¡¡¡donde jugó Di Stéfano!!!!". En ese momento el hombre se armó un porro y lo empezó a rotar.

En mi cabeza empezó a retumbar éste canto, que lleva la música de un gran cantante, poeta y marihuanero, que por aquí es adorado por el público, Andrés Calamaro. Este canto es Hay que salir campeón.

Me emocionó encontrar a alguien que sabía de fútbol, que sabía que en Millonarios había jugado uno de los tres grandes jugadores de la historia del fútbol (al lado de Pelé y Maradona). El colega, que se llamaba Arturo, me contó que su padre sólo le hablaba de Millonarios cuando recordaba sus viajes a Bogotá. Su padre le decía que Millos era el equipo más popular de Colombia. Sin embargo, Arturo me dijo que le parecía curioso que con ese nombre Millonarios fuera el equipo del pueblo. Yo le corroboré ésta información, con un poco de historia: Millonarios fue el primer equipo que tuvo Bogotá, en sus comienzos, a finales de los años 30 del siglo pasado, se llamaba "Deportivo Municipal", y era el equipo de las multitudes, de la gente del pueblo. La gente le decía "Los Millonarios", por las contrataciones que traía. Unos años después, cuando se consolidó, fue llamado "Club Deportivo Los Millonarios".

Por ésa misma época, los señoritos capitalinos, estudiantes del prestigioso Gimnasio Moderno (donde ha estudiado la élite bogotana, de sus aulas ha salido un expresidente) fundaron el "Deportivo Independiente Santafé", que se volvió, desde sus comienzo, por sus orígenes, el equipo de la gente bien bogotana. Así que ese cuento de que Santafe es el equipo del pueblo es una falacia. EL EQUIPO DEL PUEBLO ES MILLONARIOS, y aquí lo escribo para que lo sepan los santafereños. Que hasta mas de uno se ha atrevido a decir que Jorge Eliécer Gaitán era santafereño. Falso y mentira: Gaitán era de Millonarios, como lo era la inmensa mayoría de bogotanos y colombianos. Un dato más: Millonarios lleva mas gente al estadio que Santafé, lo que da un indicio de la popularidad del equipo en Bogotá.

Le conté a Arturo que por Millonarios han pasado los mejores jugadores colombianos de la historia, los que han sacado del anonimato al fútbol colombiano: Willington Ortiz, el Pibe, Iguarán. Y también Higuita y Córdoba. E inolvidables como Vivalda, o Juan Gilberto Funes, el Búfalo de San Luis. Y muchos más. Parece, incluso, que para que un jugador sea grande en Colombia, tiene que enfundarse la casaca albiazul. Millonarios, además es el equipo más veces campeón, más veces subcampeón, el más goleador, ostenta los records de vallas invictas (1024 de Otoniel Quintana) y que en mas del cincuenta porciento de los campeonatos ha terminado en los tres primeros puestos. Que se aburrirían si me pongo a enumerar tanta gloria.

También le conté las heróicas gestas de Millonarios, con Di Stéfano en sus filas. "Nosotros somos el único equipo colombiano invicto en el Bernabeu", le dije, "es más, ningún otro equipo colombiano ha jugado en el Bernabeu, en su momento Millonarios fue considerado el mejor equipo del mundo... y volverá a serlo, CUANDO LOS HINCHAS TOMEMOS EL CONTROL DEL CLUB". "¿Y tu vas a ser presidente de tu equipo?", me dijo. "Claro, hijueputa, y vamos a ganar la Libertadores y volveremos por aquí, a pasear de nuevo al Real Madrid y al Barcelona y al que nos pongan enfrente", le dije, en el más puro dialecto bogotano, embriagado por la emoción, por la cerveza, por el porro, por el triunfo de Millonarios la noche anterior. Todos se reían, Sergio me daba palmadas en la espalda y les decía "tened por seguro que este tío habla en serio y que cumplirá lo que os está diciendo". Guarrax, cagado de la risa también, decía "que vá, éste tío siempre ha hablado mucha mierda".

Aquí enarbolo éste canto, con el que me he pelado la garganta, gritándolo a todo pulmón en el estadio, con mi alma albiazul palpitandome en el pecho, Vamos, vamos Millonarios:






¡¡¡Vamos, vamos Millonarios vamo a ganar!!!
Que ésta hinchada no te deja de alentar

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Arturo me contó que era hincha del Sevilla. Le recordé que en el estadio Sánchez Pizjuán, donde juega el Sevilla, y precisamente ante ese equipo, Millonarios se proclamó campeón de la copa "Bodas de Oro" del Real Madrid. Brindamos por eso. "Los sevillistas son muy afortunados", le dije, "en el Sevilla jugó Maradona". Arturo se emocionó. Me dijo que tuvo el privilegio de ver a Maradona en acción. Presenció un baile que Maradona le pegó al Real Madrid, una de las pocas veces que jugó bien con la camiseta del Sevilla. "Uau... " respondía yo, asombrado e hipnotizado por su relato. Me contó también algunas anécdotas de Bilardo, cuando fue técnico del Sevilla. Unas cagadas ni las hijueputas, dignas de un técnico brillante pero cochino como el Bilardo, que por ganar siempre hizo hasta lo impensable. Que excelente esa conversación futbolística.

Ya llevábamos tres cervezas, y con el porro, la cabeza me daba vueltas. Era un poco tarde y tenía que ir a casa a escribir. Agradecí al cielo ese día tan maravilloso, ese fin de semana tan increíble. Me despedí, con un gran abrazo de Sergio. Guarrax, que se estaba ligando a una de las chicas, se quedó. Yo me fui, estaba exhausto. Llegué a mi casa a terminar de escribir este post tan extenso, pido disculpas por eso. Espero que lo lean, que no se aburran con el relato.

Me despido con otro canto, dedicado a toda la hinchada que llenará cada fecha el Campín. Un canto de fraternidad albiazul: La banda de Millos.

Finalmente, desde aquí envío un saludo a la gente más valiosa de Millonarios: sus hinchas, y a un hincha muy especial, apasionado por Millonarios y por los Comandos Azules, que esperamos algún día juegue en el equipo, y a quien los hinchas albiazules le deseamos una pronta recuperación: Radamel Falcao García.

miércoles, febrero 01, 2006

CINE SUBTERRANEO

Uno de los agradables pasatiempos que he podido reproducir aquí, tal como lo hacía en mi amada Bogotá, es ir al cine. No de de la misma forma, por supuesto, ya que mi cinefilia en Bogotá adquirió una meticulosidad ritual que fue un gran alivio para las tensiones del trabajo. Muchas veces llegaba a casa exhausto, con la cabeza hecha un lío, y para despejarme simplemente me fumaba un baretico y me iba a cualquier cine donde dieran algo atractivo. Y en mis horas de navegación pirata en la red intentaba estar al atento de las novedades cinematográficas. Infelizmente aquí en Madrid la deliciosa marihuana bogotana brilla por su ausencia, afortunadamente no ocurre lo mismo con el buen cine.

Aquí he podido ver algunas de las películas del director de moda, el coreano Kim Ki-Duk. Su película La isla causó gran impacto en el festival de Venecia, en el 2000, y desde ese momento la atención del mundo cinematográfico empezó a indagar en su filmografía y a recibir con expectativa sus producciones cinematográficas. Su película Bad Guy fue considerada una de las mejores cintas exhibidas el año pasado en países con públicos exigentes y tradición cinéfila como España y Cuba. En algunas entrevistas Kim Ki-Duk ha hecho afirmaciones maravillosas para cultores de los mundos subterráneos, como yo: "Siempre me he sentido un fuera de la ley que se niega a colaborar con el sistema". Esta estupenda sentencia define sus películas. Simplemente contundente.

Por ésta y muchas razones más me moría de ganas por ver sus películas, no sólo por los comentarios que había leído, también por el auge del cine asiático, que en los últimos 5 años ha revolucionado la industria audiovisual. El cine de terror japonés prácticamente se ha tomado a Hollywood, que incesantemente hacen remakes agringados de películas impresionantes como "The ring" o "El grito". Directores como Hideo Nakata o Takeshi Mike han sido descubiertos con asombro por las grandes productoras norteamericanas y así, de rebote, han llegado a nuestro país. Y desde luego ya se los han llevado a Estados Unidos a dirigir. Personalmente debo confesar que las películas de Takeshi Mike, en especial la famosísima Audition, me han impresionado hondamente por la forma novedosa, estremecedora y verdaderamente aterradora con la que ha renovado el cine de terror. Recomiendo sus películas a los amantes de las estéticas subterráneas.

Una cosa que me sorprende de los directores asiáticos es su exagerada producción anual, son asombrosamente prolíficos, algunos llegan a hacer hasta tres películas al año. Para un occidental es bien difícil seguir de cerca su trayectoria artística, yo me pregunto ¿cómo lo hacen?.

Pero no sólo de Japón ha llegado esa oleada de cine. Hong Kong se ha posicionado como el primer país del mundo en producción cinematográfica. De allí provino, quince años atrás, la primera gran invasión oriental. Allí se forjó el hoy aclamado Ang Lee, director de Brokeback Mountain. Allí se formó también Wong Kar-Wai, director de culto con una larga cola de seguidores. Y sigue al acecho el poderoso cine chino con la famosísima dupla, egresada del Instituto de Cine de Pekín, Chen Kaige y Zhang Yimou. La rivalidad entre éstos dos directores es épica y daría para un post, sólo quiero anotar que en la actualidad Zhang Yimou es considerado por muchos críticos como el mejor director de cine del mundo, en especial por sus películas de los años 90, que son simplemente soberbias. Tarantino, gran admirador del cine oriental, tiene a Yimou como uno de sus directores favoritos, a tal punto que produjo una de sus últimas películas: La Casa de las Dagas Voladoras. Chen Kaige, por su parte, trabaja hoy en día en Estados Unidos.

Por aquí se entregaron los premios Goya, cuya película ganadora, La vida secreta de las Palabras de la catalana Isabel Coixet, no he visto aún. En medio de tanta premiación, ya que días antes se habían entregado los Globos de Oro, y precisamente un día después de la entrega de los Goya se anunciaron las candidaturas a los Oscar, me dí a la tarea de escoger la mejor película del 2005, bajo los criterios de la estética subterránea que con ahínco pretende rescatar Bogotá Subterránea. No fue difícil la selección. El filme que más me impresionó en el 2005 fue una película colombiana: SUMAS Y RESTAS.

La ví unas cinco veces. Invité a cuanta amiga pude a verla. Es una película de verdad impresionante. Es la mejor película colombiana de los últimos años. Si las películas de Kim Ki-Duk han causado furor, no me explico que pasará cuando la crítica especializada del mundo logre entender lo que significa Sumas y Restas.

Su excelente guión, bien construído, se hace complejo al extender los lazos interpretativos y relacionarlos con la realidad colombiana. Pero aún sin hacer éste ejercicio la película muestra en todo su esplendor las oscuridades del ser humano y las pervesidades de los valores morales que se han impuesto en la vida posmoderna. Desde un punto de vista universal, la aventura de Santiago es una metáfora más de la sociedad occidental, que ha vendido su alma al dinero y que quiere acharcar a un pequeño grupo de países con dirigentes sin personalidad (como el nuestro) la culpa de un fenómeno mundial, derivado de la revolución industrial y de la deshumanización y el vértigo de la insaciable dinámica económica mundial. Y también resume una verdad aún no reconocida por la sociedad occidental: que la riqueza de los negocios ilegales van, finalmente, a engrosar los bolsillos de los grandes y corruptos adinerados del mundo, es decir, banqueros, industriales, políticos y demás.

Las escenas en las que Santiago, el Duende y Gerardo consumen bazuco y cocaína son espeluznantes y diabólicas, impresionantes. La misma realización y el montaje llevan al espectador a sumergirse en ese viaje embriagador y en apariencia placentero. La tensión de la película va en aumento y si en un principio se puede sentir cierta complicidad con los personajes, en las rumbas rodeados de espectaculares mujeres semidesnudas, poco a poco todo se vuelve una pesadilla. La secuencia de la competencia en la piscina, semi llena de agua-mierda (como diría Vallejo), en la que las mujeres se lanzan en pos del premio, un super automóvil, es apoteósica. La imagen de la chica ganadora, con la cabeza sangrando, que sonríe mientras es felicitada, es una joya del cine mundial.

Desde una perspectiva más local Sumas y Restas no deja de ser incómoda para nuestra sociedad, que sigue embriagada por la cultura del dinero fácil. Mucho menos para la sociedad antioqueña, que auto-maquillada bajo el discurso de poseer una "cultura del trabajo" creó un monstruo de mil tentáculos que hoy se asoma poderoso sobre el país, representado en quien, en aquellos años, fue director de la Aeronáutica Civil, en los días en que Pablo Escobar coronó la mayor cantidad de viajes posibles de sus avionetas cargadas de coca, que regresaban igualmente cargadas de dólares, los cuales iban a parar a las arcas de las más prestigiosas y orgullosas familias antioqueñas, entre las que despunta el apellido Uribe.

La sociedad colombiana, embriagada de nuevo por la legitimación de las fortunas de los paramilitares, que han inflado una vez más nuestra economía, parece no querer ver que la historia se repite. Como Santiago, nos veremos asaltados hasta por nosotros mismos y no podremos hacer otra cosa más que llorar en un amanecer, con el guayabo en la cabeza y el agrio sabor del perico en la nariz y en la lengua reseca, sin saber en que momento terminamos metidos en ésto. Como Santiago, nos veremos obligados a entregar a los privilegiados de siempre, a quienes la justicia jamás toca, hasta las propiedades de nuestros padres para librarnos de ése infierno.

Me sorprendió que Sumas y Restas no estuviera nominada al Goya. Me sorprendió aún más que una mala película como Rosario Tijeras lo estuviera. Pero aún más sorprendido quedé cuando me enteré que la Dirección de Cinematografía no la propuso como candidata por Colombia a los premios Oscar. Tal vez faltan mejores productores en nuestro país que den a conocer producciones cinematográficas como las de Víctor Gaviria, quien es, de lejos, el mejor director de cine colombiano, muy por encima de Sergio Cabrera o Jorge Alí Triana, a quienes tanto daño les hizo la televisión.

Hay que añadir, además, que Víctor Gaviria trabaja con actores naturales, en la mejor tradición del neorrealismo italiano, pero muy a la colombiana, y muy alejado del faranduleo televisivo que tanto nos agobia. Las actuaciones son impresionantes, a tal punto que se tiene la sensación de estar asistiendo a una especie de documental. Los personajes de Santiago y Gerardo, interpretados por Juan Uribe y Fabio Restrepo, ocupan un lugar de honor en el escaso panteón de personajes memorables del cine nacional. Gaviria participa con ellos en la construcción del guión, en un proceso creativo enriquecedor y vanguardista.

Es, de verdad, un director de cine que ha desarrollado una estética propia, un universo cinematográfico sin concesiones con la patética noción de la "imagen del país", que ha rescatado del anonimato personajes que jamás hubieran llegado a nosotros ni por la televisión, ni por la prensa, ni por la literatura, como los ya mencionados Santiago y Gerardo, o como Rodrigo D o la Vendedora de Rosas. También aborda una temática sin concesiones con el hipócrita orgullo paisa, que vive embriagado en el ego, en el autoelogio sin cuestionarse la realidad y la situación de injusticia social y de precariedad que se vive en sus comunas. Sin una autocrítica seria no hay sociedad que avance.

Hago entrega, entonces, del Premio Cacique Guatavita a la mejor película exhibida en las salas de cine bogotanas en el 2005 , otorgado por la bitácora Bogotá Subterránea, a Victor Gaviria y a su película Sumas y Restas.

La estatuilla:

El Director, sonriente, recibe el premio.


Suena: unos emotivos aplausos.
El Pirata y los lectores aplauden, emocionados.

miércoles, enero 25, 2006

NAVEGANDO

El periódico 20 minutos es un diario de distribución gratuita que se reparte en toda España. Los artículos que trae no son muy profundos, son casi reseñas de las noticias que publican los grandes de la prensa española como El País o ABC. Sin embargo tiene una gran circulación, mas de dos millones de lectores diarios, especialmente los jóvenes, que no tienen el euro y tanto que cuestan los otros.

El fenómeno de los diarios de distribución gratuita comenzó hace unos diez años en Suecia, poco a poco se fue expandiendo al resto de Europa y Estados Unidos hasta que a comienzos de éste siglo hizo temblar a los poderosos medios escritos. Muchos de ellos, como el Washington Post, no tuvieron otra alternativa que sacar sus propias ediciones gratuitas. Esperemos que pronto reaparezcan en nuestro país, y en la amada Bogotá, los diarios de distribucion gratuita, los cuales tuvieron una vida efímera en nuestra ciuidad hace unos cuantos años.

La nostalgia, o mejor dicho, la saudade de Bogotá me ha atacado sin compasión en éstos días. Me hace falta aquí un traguito de guaro, para paliar este frío tan macho que está haciendo y sobre todo me hace falta su poética, su noche misteriosa y su deliciosa baretica. Por aqui he conseguido hachís, que está bien, pero no es lo mismo que la bareta de mi tierra, ya que el hachís hay que fumarlo mezclado con tabaco y eso si que acaba los pulmones. La nostalgia y algo que siento, que no se que és, me han hecho sacarle el cuerpo a la rumba, a la que soy asiduamente invitado por los amigos colombianos que me he rencontrado aquí en Madrid después de algunos años. Eso no quiere decir que no haya rumbiado, eso sí, cómo no, lo he hecho con todos la desmesura posible, además que la rumba madrileña es bien bacana, pero entre semana he preferido irme a mi casa y no salir hasta el día siguiente, cuando, muy temprano, antes de que salga el sol, salgo a caminar rumbo a mi trabajo (éste atractivo tema, el de la rumba madrileña y la rumba bogotana es algo que merece también su propio post). Me he dedicado, en mi encierro voluntario, como buen pirata, a navegar por la red, tal como lo hacía en Bogotá en el cómodo apartamento donde vivía (también extraño eso, el maravillosos apartamento donde vivía y mi biblioteca, cómo no).

Navegando me encontré con la página web de 20 minutos, que está muy bien, mírenla http://www.20minutos.es. Lo más interesante que tiene es la promoción de los blogs, que acá en España son un fenómeno impresionante. En Colombia los amantes de los blogs aún somos una pequeña minoría que de vez en cuando es reseñada, con miedo, por los grandes medios escritos, tal vez temerosos de perder la focalización de los lectores colombianos, que poco a poco se van hartando de la censura mediática reinante en nuestro país. Que poco a poco nos vamos hartando de tanta güevonada escrita, de que siempre salgan los mismo diciendo las mismas babosadas, las mismas estupideces y de que el periódico nacional sea un pastiche como El Tiempo (los que conocen el diario El País de España saben porqué lo digo, tema que amerita un futuro post).

Los grandes medios de comunicación colombianos están perdiendo su hegemía gracias a la masificación de internet, en especial los colombianos más jóvenes (y sobre todo los bogotanos, de lejos, por supuesto) están creando nuevas redes de comunicación que están desafiando el discurso oficial mediático. Felizmente en el futuro serán mayoría y serán esas generaciones de colombianos los que transformen, algún día, nuestra agobiante realidad.

El periódico 20 minutos organizó el concurso Premios 20 blogs el año pasado y con certeza lo harán éste año. Navegando por las secciones del concurso miré, por supuesto, la sección de blogs eróticos. Me encontré con este impresionante blog, el Diario de una tigresa, escrito por una mujer:

Me sorprendió, porque aunque las madrileñas son bastante menos serias y frías que la mayoría de las españolas, están muy lejos del modelo cachondo que muchos nos construímos en la cabeza luego de tanto ver las películas de Almodóvar. Y la chica que escribe éste blog, Sira X, si que es cachonda, escribe bien cachondo o mejor dicho, escribe con fuego en sus palabras, y en su cuerpo, por supuesto. Sorprende, además, frente a muchos de los blogs eróticos, escritos por mujeres, por su postura frente al género masculino, agresiva, enarbolando en todo su esplendor la consabida (y poco comentada y experimentada por las bogotanas y colombianas) superioridad femenina en el sexo. No sólo está despojada de la frialdad de la mujer madrileña (que como dije antes, es menos fría que las demás españolas) sino que, desde luego, para un lector bogotano como yo, es evidente que está despojada de la mojigatería y doble moral colombiana (y bogotana, hay que decirlo, muy arraigada en el género femenino además) que con certeza heredamos del ancestro español.

Y escribe bien, mucho mejor que putonas declaradas como Isabela Santodomingo o la Azcárate, cuyo ingenio sólo las lleva a escribir tontos apuntes sexuales en los cuales se limitan a criticar el motel al que las llevan o al que no las deben llevar los yuppies que se las quieren follar. Pero jamás abordan el tema tal cual es: el sexo en su dimensión física, corporal, erótica. La mojigatería no las deja.

La carga erótica de las palabras de Sira y la forma como narra sus experiencias, que develan sin intelectualismo alguno la experiencia del sexo en éstos tiempos posmodernos, son potentes, eróticos al extremo. Tanto que me sentí excitadísimo, y me motivó a salir de nuevo, a dejar a un lado éste encierro, a salir de ligue como dicen aquí, a ver si de repente me la topo por ahí en un bar, y tal vez, porqué no, termine con ella. Sería buenísimo.

Los invito y las invito a que lean éste blog, se exciten, eroticen, experimenten, se liberen y vivan el poder erótico de las palabras. Saludos.

martes, enero 24, 2006

UNA IMAGEN PARA EL RIDICULO


Pido disculpas a los lectores de éste blog por publicar este post. Debería tomarme el trabajo de escribir sobre algo mas interesante, y lo voy a hacer pronto. Pero ya que está disponible éste espacio no puedo dejar de reseñar esta imagen, tomada del periódico (¿se podrá llamar periódico a ese pasquín?) El Tiempo, del ridiculo al que hemos llegado, simbolo elocuente de la demagogia culebrera que tiene embelesada a una parte de los colombianos. Me recuerda aquella célebre historia de la tradición árabe, la cual relata que una vez un hombre encontró a su mujer siéndole infiel con otro hombre en el sillón de su casa y para solucionar el problema... quitó el sillón.

En lugar de ponerse hacer ésta estupidez, demagogia barata para engatusar tontos (claramente se ve que es una pose mas para la fotico de la campaña), el señor presidente: ¿porqué no se dedica a proteger al campesino colombiano y apoyar nuestra agricultura con la variedad de frutas, legumbres, tubérculos y demás que allí existen, y que aquí tanto exaltan los valientes conocedores de nuestra patria, en vez de impulsar tratados lesivos para nuestro agro como el del TLC?. Respuesta: primero, porque aquí sólo hay plata para la guerra y para que los corruptos militares colombianos se llenen los bolsillos (ojo, los militares, no los soldados); segundo, porque sólo lo hará cuando Tomás y Jerónimo monten su empresita de exportación de productos alimenticios colombianos; tercero, ¿campesinos?... ¿que es eso?... pero si aqui hay plata para el campo ésta tiene que ser para sus propietarios, los latifundistas. Mientras tanto: palo pal campesino... si señores.... "¡¡¡es queestos campeshinos brutos de puaqui no aprenden que el que manda es el patrón hombe!!!

Bogotá Subterránea se solidariza con nuestra tradición y con las bondades de nuestra planta ancestral, la coca. Una vez más queremos recordar que la cocaína es resultado de la manipulación industrial de ésta planta que tantas bondades medicinales tiene. Ver post: "El Perico".

martes, enero 10, 2006

AÑO NUEVO

Comienza un nuevo año, el temible 2006, que según las profecías y predicciones nos depara el comienzo del fin. Así lo afirman, desde la profecía Maya hasta las predicciones de los babalaos cubanos, pasando por fuertes interpretaciones del apocalipsis, de las predicciones de Nostradamus, hasta el famoso "Código de la Biblia", descifrado por el profesor Eliyahu Rips, matemático israelí, y dado a conocer hace seis años por el periodista norteamericano Michael Drosnin. De todas ésta es la más sorprendente por la cantidad de hechos anunciados y que han ido sucediendo, como el enfrentamiento con el mundo musulmán, las invasiones a Irak, la muerte de Arafat y el ahora agónico final del lídel israelí Ariel Sharon. Lo peor está por venir, según las profecías y predicciones: una terrible enfermedad, causada por los humanos (el ser inferior de la creación según los indígenas americanos), que ya toca las puertas de Europa, la gripe aviar. En efecto, los casos en Turquía aumentan día a día, ya van quince, en diferentes lugares de la nación turca, lo que indica que el virus se ha expandido por el vuelo de las aves, que es incontrolable.

¿Y que vamos a hacer nosotros los colombianos?. Por ahora, por lo menos, estar informados y abrir los ojos. La mirada lógica y racional, que sólo permite apreciar una facción de la realidad, impide al grueso de la sociedad, educada bajo los principios occidentales, entender cosas que para la razón son inexplicables. Y como siempre, después estamos llorando sobre la leche derramada. Epidemias y guerras, también causadas por los humanos (como el Sida, como las guerras mundiales) han sido predichas desde siglos atrás por algunos iluminados y atormentados, visionarios que vieron en toda su dimensión la podredumbre del ser humano. Que vieron que a pesar de mucha técnica, de mucha tecnología, de mucho desarrollo científico, el hombre interiormente está estancado desde hace cientos de años, corrompido por la envidia, la ambición, el egoísmo, la estupidez. Uno de estos visionarios fue Goya. Aquí presento uno de sus célebres caprichos, el grabado "El sueño de la razón produce monstruos", elocuente metáfora de la cercenación que produjo la imposición de la lógica racional occidental en el hombre, dejando de lado la visión transcendente que hoy en día intentan conservar los viejos sabios. Esta obra forma parte de una serie de grabados, llamados Caprichos, con los que Goya criticó a la sociedad española de la Ilustración, a finales del siglo XVIII. Como se puede ver, poco ha cambiado desde entonces con el hombre, a pesar de tanta técnica y de tanto avance científico y tecnológico.



Escribo esto a raíz de los comentarios de cierto médico en el número 67 de la Revista El Malpensate, sobre el yagé y la medicina tradicional. Expone una serie de argumentos sobre la composición química del yagé para finalmente concluir que la planta sagrada no es mas que un alucinógeno para luego defender las certezas científicas que birnda la medicina occidental. Se le olvida, por supuesto, los años y años de fracaso de la medicina occidental con enfermedades como el cáncer. Así, sin más. Ignora el citado médico que las artes de la medicina tiene sus raíces en el conocimiento ancestral, en el acercamiento trascentende del hombre primigenio a las plantas. Ignora, así mismo, que las multinacionales farmacéuticas envían a sus científicos a investigar los procesos curativos de los médicos tradicionales de las comunidades indígenas americanas, para luego patentar las plantas y los procedimientos fisicoquímicos con los cuales extraen las medicinas. Ignora además que éstas multinacionales buscan, con desespero, en nuestras selvas la cura para el nuevo mal, para la gripe aviar. La medicina del futuro se aviene a redescubrir la estrecha relación entre las enfermedades del cuerpo y las enfermedades del espíritu. Que muchos de los males que sufrimos empiezan en nuestro estado de ánimo y luego se manifiestan en nuestra carne, y que muchos de los procesos curativos ancestrales se basan en ésta certeza. Tal vez sea demasiado tarde.

El apocalipsis se viene encima gracias a la ambición humana, demonio que invita a la acumulación exagerada de capital, que ciega a los seres humanos. No en vano la epidemia que se aproxima, la gripe aviar ha sido causada por alimentar a las aves con hormonas y compuestos que aceleran su crecimiento y aumentan su masa, para vender cada vez más. Cuando se cumplan estos tiempos nefastos volveremos a las viejas costumbres, a alimentar a las gallinitas con maiz y lombrices, como lo establece la lógica de la naturaleza. El hombre, jugando a ser dios, luego de asesinar a los dioses, terminará acabando consigo mismo. Y leyendas "ridículas" para la ciencia, como la que hoy se conoce bajo el nombre de "Factor Maya" serán consideradas de nuevo. Esta "leyenda" nos cuenta que la tierra es el tercer planeta del sistema solar arrasado por sus propios habitantes. Antes lo fue Marte, y mucho antes el planeta conformado por las piedritas del cinturon de lo que hoy son los anillos de Saturno, dos planetas arrasados por hecatombres. No en vano Saturno es el dios de los infiernos para los griegos. Se dice que la Nasa conserva, sin dar a conocer al público, muchas fotografías de las sondas que han aterizado en Marte, donde se aprecian las ruidas de ciudades: Marte es un planeta quemado por una radiación, parecida a la nuclear.

¿Que mas podemos hacer nosotros, los colombianos?. Por lo pronto: no votar por Uribe, personaje nefasto apoyado por la maquinaria mediática, cuyo verdadero rostro se aprecia en la Ley Forestal que con tanto interés ha impulsado (eso sí, no impulsa una ley para resolver el problema de la salud pública, o una ley que impulse la investigación nacional en ciencia y tecnología). La Ley Forestal que impulsó Uribe le entrega los bosques a las multinacionales madereras (y a sus empresas familiares y de sus amigos), legaliza la invasión y expropiación de territorios indìgenas y campesinos, en pocos años va a acabar con lo mas preciado que tenemos los colombianos: nuestros recursos naturales y en especial el Agua.

Este nuevo año lo he empezado con mi nuevo trabajo: analista técnico bursátil. El negocio del agua es el más rentable en el corto y largo plazo. Las multinacionales del agua saben que la guerra del futuro será por el agua, por eso desde ahora se preparan para apoderarse de las fuentes de agua de los países suceptibles de hacerlo (cada vez menos), aquellos donde sus dirigentes corruptos venden los recursos de sus países por unas cuantas monedas. Si ustedes desean invertir dinero y convertirse en mercaderes de la desgracia humana les aconsejo: compren acciones de las multinacionales del agua. El primer país en feriar sus recursos naturales es Colombia, no sólo porque ha tenido gobiernos corruptos (y el de ahora es uno de los más corruptos de su historia, RECUERDEN QUE URIBE ESTA PIDIENDO LA PRIVATIZACION DEL ACUEDUCTO DE BOGOTA!!!!... ADIVINEN A QUIEN SE LO VENDERA????), sino porque tiene grandes recursos hídricos que la deforestación aún no consigue acabar. Siempre que estoy en el exterior y converso con algún latinoamericano me dicen esta broma: Dios puso el paraíso en Colombia, allí hay diversidad de suelos, riqueza hídrica, mineral, pero para equilibrar el asunto, puso allí a los colombianos, para que acabemos con todo. Ahora los colombianos van a perpetuar a Uribe, que va a acabar con lo poco que queda.

Que pena.

Afortunadamente, antes que colombiano soy Bogotano, bogotano subterráneo. Me atengo a los dioses del altiplano, que iluminen a los bogotanos y no voten por este nefasto personaje (ni por sus secuases Peñalozas, Lozanos y demás). ¿Será una ilusión?.

Desde la Madre Patria, desde la maravillosa Madrid (con su indescriptible y alucinante Museo del Prado), envío un saludo lleno de nostalgia por la Bogotá Subterránea, a donde espero regresar pronto. Fuerza y convicción pirata para todos durante ese 2006, hay que luchar por los sueños, así exorcizamos los monstruos que con tanta lucidez anticipó Goya en su Capricho. En éste 2006, el mejor deseo pirata: BUEN VIENTO Y BUEN AMAR.

miércoles, diciembre 28, 2005

SALUDO DESDE LA LEJANIA

Finalmente llegó el momento de hacerse a la mar una vez más. Un pirata que no deambule y navegue por el mundo no merece ser llamado pirata, por eso, una vez más, la vida me ha lanzado por nuevos mares y nuevos caminos del mundo. Para todos los estimados lectores que se han tomado el tiempo de leer ésta bitácora, para los asiduos bloggers bogotanos, latinoamericanos y de cualquier lugar del mundo, envío un saludo, desde los hermosos y caluros mares caribeños. Por ahora, desde la bella Quisquella, bajo el desmesurado sonido del perico ripiao, y el impresionante ritmo de las mujeres caribeñas, les deseo un feliz final de año y lo mejor para este 2006 que se acerca. A TODOS MUCHAS GRACIAS POR SUS LECTURAS Y SUS COMENTARIOS. Prometo pronto un nuevo post, cuando regrese a mi amada Bogotá y a sus mundos subterráneos.
¡¡¡FELICES FIESTAS!!!