miércoles, noviembre 30, 2016

La muerte de Fidel Castro y el fin de la Revolución cubana

fidel castro revolucion cubana el caballo

FIDEL CASTRO
EL CABALLO


Murió Fidel Castro y con él una época que marcó el rumbo histórico de los países latinoamericanos. Odiado y venerado, Castro fue un tipo hábil que sorpresivamente sobrevivió a los infalibles atentados de la CIA y demás organismos para-estatales de Estados Unidos que se dedican a eliminar a cuanto líder se oponga a los designios imperialistas de los "dueños" del mundo. Mi padre me contaba que, cuando él era adolescente, los curas asustaban a la gente con Fidel Castro, a quien señalaban como "el diablo".

Los gobiernos de Estados Unidos han sido tremendos con América Latina, han impuesto gobiernos corruptos y dictaduras, han asesinado y saboteado, y han sido letales para defender los intereses de sus empresas y multinacionales. En pocas palabras, desde su emergencia como potencia mundial, a partir de la Primera Guerra Mundial, los gringos se han dedicado a explotar y robar con creces los recursos naturales de los países latinoamericanos y a imponer nefastos tratados comerciales que han dejado en la ruina y miseria a campesinos y empresarios de esta región del mundo. Eso en los años cincuenta era el "proyecto americano", imponer sus condiciones a sangre y fuego en los países subdesarrollados de América Latina. De todos, con Cuba no pudieron, allá triunfó la revolución y mandaron a los gringos para el carajo.

FIDEL CASTRO, EL CHE GUEVARA Y CAMILO CIENFUEGOS
LOS REVOLUCIONARIOS MARCHANDO VICTORIOSOS
ANTES DE QUE FIDEL DIERA EL ZARPAZO


Castro fue hábil para usar esto y afianzarse en el poder y por eso, lo que comenzó como una gesta liberadora de la opresión imperialista, terminó siendo una dictadura que cometió grandes errores y que no pudo consolidar un proyecto de autonomía económica y desarrollo tal como lo prometían los "principios" o "propósitos" de la Revolución cubana.  Sin embargo Cuba y su Revolución son algo diferente en América Latina, donde lo corriente es la miseria y dejadez de los gobiernos manipulables por Estados Unidos y Europa.

El interés por conocer la realidad de un "país socialista" en América Latina me llevó a visitar Cuba hace unos años. Aquí están las entradas que escribí, hace ya nueve años, sobre ese viaje:



En La Habana entendí que, en efecto, Cuba es un país con una realidad alterna a la de los demás países de Latinoamérica. Era otro ritmo, otra lógica. De socialismo poco, o por lo menos no lo que uno se imagina, había pobreza, tal vez miseria, pero con "dignidad", es decir, los cubanos eran cubanos y no "escoria" como los miserables de mi país que eran descuartizados por los paramilitares de Álvaro Uribe Vélez. Había conflictos pero no la violencia colombiana. También había mentiras y engaños con el turista, un rebusque insoportable y eso no me gustó. 


El fantasma de Fidel Castro


En Cuba conocí una realidad también distante de lo que uno puede esperar en un país revolucionario, es decir, entre la gente no había nada de consignas ni asuntos ideológicos. Sentí que los cubanos estaban hartos de tanta consigna ideológica y sólo querían vivir. También sentí que le tenían entre miedo y devoción a Fidel Castro. Sentí que era un mundo que se estaba acabando para que viniera otra cosa. Una realidad con cosas buenas y malas, diferentes a las de los otros países.

Los cubanos que conocí habían sido educados en la revolución. En aquellos días pensaba en lo que podría ocurrir cuando llegara el capitalismo. Ahora el capitalismo ha llegado a Cuba pero yo no he vuelto a viajar allí. 

De todos los cubanos que conocí los que mejor me cayeron por auténticos, por ser además muy cultos, fueron los cubanos revolucionarios, es decir: los revolucionarios. Pero de esos quedaban pocos en Cuba y la mayoría estaba en lamentables condiciones económicas y físicas, alcoholizados, decepcionados, pobres y vueltos mierda.

Imagino que los revolucionarios cubanos se han extinguido en Cuba. Ahora sólo quedan cubanos comunes y corrientes con ganas de vivir y dejar atrás tanta joda ideológica y lucha contra el imperio. El imperio existe pero "luchar" contra él es una perdedera de tiempo o una gran mentira. La mayoría de cubanos y cubanas que conocí sólo querían pasarla bien, beber ron e ir a la shoping. Como la gente en todo el mundo. 

Con la muerte de Fidel Castro se acabó tanta joda ideológica. 

Ahora los cubanos sólo a vivir, o a sobrevivir, a defender lo que tienen del expolio que desean los exiliados de Miami. A no naufragar en este mundo cada vez más lleno de hijueputas como Álvaro Uribe Vélez, es decir, en este mundo lleno de políticos desgraciados y miserables que no son mas que narcotraficantes, corruptos, delincuentes y asesinos que posan de gente respetable mientras adoctrinan y asustan a los ignorantes de sus países con consignas anticomunistas y con el fantasma de Fidel Castro, que ellos se esforzarán en mantener vivo.