jueves, agosto 10, 2006

JAIME GARZON: SIETE AÑOS DE IMPUNIDAD


Agosto de 1999 fue muy doloroso. Mi madre entró a la clínica el primer dia de ese mes. Una recaída. Todo indicaba que sería necesario una nueva ronda de sesiones de quimioterapia. Parecía que ella estaba mejorando, pero la última semana de julio había vuelto a decaer su estado de ánimo y el sábado 31 se sintió muy mal.

La llevamos a la clínica. Yo iba a verla todos los días, temprano, antes de ir a trabajar, y en la tarde, después del trabajo. Me quedaba con ella casi hasta la media noche.

Los días eran difíciles. Sus amigas la visitaban y eso la ponía bien. Mi padre también. Yo sentía que algunas cosas que habían sucedido en el último año en su matrimonio estaban relacionadas con la enfermedad de mi madre. Nunca me he podido quitar eso de la cabeza. Mi madre cayó en una depresión, en una gran crisis y eso le generó la enfermedad. Eso hizo que sus células enloquecieran y la atacaran, como ha sucedido con otros miembros de mi familia. La esperanza de su mejoría me mantenía en un estado narcótico. Yo no sentía nada, no quería nada, casi no comía, nada me importaba, sólo ella.

No todo era tristeza. El mejor momento del día llegaba en la noche, cuando aparecía Jaime Garzón en el noticiero CM&. A ella le encataba. Admiraba y quería mucho a Jaime, por su talento, por su humor, por su inteligencia. Cuando me pagaron mi primer sueldo invité a mis padres a ver "Mama Colombia", con Jaime y Fanny Mickey. Cómo disfrutaron mis viejos.

Mi madre se moría de risa y ternura cuando aparecía Heriberto de la Calle. A pesar de su debilidad, la risa salía de su cuerpo con ímpetu, como mostrando la vitalidad que guardaba dentro.

El día que mataron a Jaime Garzón fue una mierda. Ese día, como todas las mañanas, me preparaba para salir a las seis de la mañana. Era viernes. No iba a visitar a mi madre porque estaba haciendo una especialización en la Nacional, y tenía clase de siete a nueve, luego me iba al trabajo. Estaba desayunando cuando la periodista de Radio Net, dijo "tenemos que informarles que le han disparado a nuestro compañero Jaime Garzón". Puta mierda. No podía creerlo. Un momento después dieron la noticia de su fallecimiento. Que dolor tan hijueputa. Me fui llorando todo el camino. Cuando pasé por la 26, antes de entrar a la Nacho, pasé por la calle donde estaba él. Cubierto, el auto estrellado contra un poste. Sentí una desolación profunda. Una rabia, una desilución enorme.

Lo peor fue cuando llegué a la clase, en el mismo edificio donde estudió Jaime. Mis compañeros no decían nada, indiferentes, vencidos, mas preocupados por el trabajo que se debía entregar que por lo que había sucedido. En ese momento empezó mi divorcio con la Nacho. "Podrán saber mucho de números pero están jodidos", pensaba. "Que pasa, ¿es que no saben lo que ha sucedido?", les dije. Nada. Un muerto mas. Lo mataron y ya.

Cuando fui a visitar a mi madre, esa noche, ella ya lo sabía. Estaba desolada, desconsolada. Lloramos con un gran dolor en el alma. Salí de la clínica y me fui a ver a Carolina, con quien estaba viviendo las últimas de ese infierno de amor y celos que casi acaba conmigo. Llegué, por supuesto que no estaba sola, estaba con el hijo de puta del trabajo que le estaba echando los perros, con quien meses mas tarde tuvo la nenita. Pero ni me importó. Le hice mala cara al tipo que al rato se fue. Apenas salió desfogué mi tristeza. En su casa yo había dejado unas latas de pintura en aerosol para grafitear. Le pedí que me acompañara, quería hacer algo, una acción para expresar mi dolor. Fuimos al lugar donde habían asesinado a Jaime, en la pared de la enorme bodega que hay en frente escribí "Rotundo Vagabundo", su lema. Estuvimos un largo rato allí, yo llorando y Carolina viéndome llorar.

Como siempre, el DAS asumió la investigación que sólo sirvió para que una vez mas no hubiera justicia. Puto país de mierda. La forma como el DAS enredó la investigación sólo indica que: o fue un crimen de estado o alguien de la dirigencia militar o política de Colombia está involucrado. Lo que dijo Carlos Castaño sobre este crimen es muy parecido a lo que dijo Rodríguez Gacha sobre el crimen de Galán: que a el lo habían metido en esas pero que no tenía nada que ver. Hoy ya sabemos como fue lo de Galán.

¿Quien está detrás del crimen de Jaime Garzón?. Muchas sospechas apuntan a los militares. El hecho de que el general Mora, entonces comandante del Ejército, se hubiera negado a declarar en el juicio da mucho de que hablar. Pocos días antes de su asesinato Jaime había solicitado una cita con el, para conversar sobre algunos rumores de amenazas y Mora se negó a recibirlo.

Hay que recordar que la época en que Mora era comandante del Ejército fue una de las etapas mas oscuras de la mancillada historia de esta institución militar. Fue la época en que el paramilitarismo se regó como polvora por el país, en que el ejército vendió su alma y su honor al narco y a paraco, cuando se cometieron masacres atroces, con complicidad del Ejército, que hoy en día los Colombianos nos negamos a reconocer, como Mapiripán, cuyo autor se pasea como Pedro por su casa por los centros comerciales de Medellín y sus enormes fincas, feliz de la vida.

Los fracasos militares de esos tiempos se cuentan en decenas, los golpes que les dio la guerrilla fueron incontables. Y siempre salía Mora, con cara de perro bravo, a ladrar lo de siempre: "bandidos, bandoleros, etc", a ladrar lo que nos tienen acostumbrados y se repite hasta en los blogs. En vez de poner la cara y reconocer la dimensión de su ineptitud.

Las inconsistencias en la investigación que adelantó el DAS indican que tratan de ocultar a los verdaderos autores. Carlos Castaño se esfumó (y el gobierno de Uribe no dió explicaciones), callando muchos secretos que sacarían los trapos sucios y los crímenes de un buen número de dirigentes políticos, industriales y ganaderos, que hoy se pasean, envalentonados por la reelección de Uribe.

Tal parece que Jaime Garzón sabía de una cantidad de torcidos y hechos oscuros que se movían en el Ejército y que manchaban a altos oficiales. ¿Sabremos la verdad algún día?.

Yamid Amat también tiene mucho que decir. El día del crimen Yamid Amat iba detrás de la camioneta de Jaime Garzón, pues llegaban juntos todas las mañanas. El vio a los tipos que se acercaron a dispararle y le dijo al conductor de su carro que siguiera derecho. Dejó a Jaime a merced de los pistoleros. Luego, cuando llegaron a Radio Net, le dijo al conductor que se devolviera a ver lo que había pasado. Por ahí dicen que Yamid sabía lo que iba a suceder, y lo ha callado. Por eso se ganó a enemistad de mucha gente que trabajaba con el, que renunciaron a CM&.

Mi madre falleció a finales de agosto. Hundido en la tristeza y el dolor por su muerte, me invadía también la rabia que sentí al darme cuenta que en este país a la gente con sentido crítico la matan, que en éste país quieren que nadie piense y cuestione, y mucho menos, que lo haga con humor, como Jaime, que cuestionaba, ponía el dedo en la llaga y hacía pensar a la gente. Puta Colombia, invadida de asesinos.

Yo empecé a sentir un hastío profundo de mi país, que me llevó, dos meses después, a dejarlo todo e irme lejos. Dejé mi trabajo, lo vendí todo, le dije a mi viejo que me había salido un trabajo en Medellín y me fui de viaje. Un viaje que me tomó dos años y que me llevó lejos, hasta el sur del continente.

Que cagada Jaime tu muerte. Hijueputas asesinos que ordenaron tu crimen. Ojalá les caiga toda la mierda del mundo en sus almas y en sus cuerpos. Lo escribo con el dolor que siento por haber asesinado a un colombiano valioso como tu. ¿Que opinarías ahora de esta etapa oscura que vivimos?. ¿Que opinarias de ver a tu querida Inti de la Hoz, ahora convertida en canciller de la República?. ¿Y a la niña Noemí Sanin de vacaciones permanentes en España, levantando novio banquero español y peleando con su mejor amiga, que se lo estaba sonsacando?. ¿Que opinarías al ver que Godofredo Cínico Caspa ha reencarnado en un personaje de la blogósfera llamado Jaime Ruiz?

Yo le pregunto al señor Jaime Ruiz y al señor Alberto Ocampo porqué me acusan de guerrillero por rechazar al DAS, organismo al servicio de los criminales de cuello blanco, de políticos, militares y policías corruptos. Me gustaría que me dieran argumentos, a ver si se atreven. El problema es que los furibobos carecen de argumentos, sólo imponen sus mentiras y mandan callar, por las buenas o por las malas, como lo hicieron con Jaime.

Los dejo con éste video, para que se rían y recuerden a Jaime. Está publicado en You Tube por el Juglar del Zipa. No todo está perdido, de repente este video despierta del letargo a algunos.






Los invito a ver mas videos de Jaime en la página del Juglar del Zipa, en You Tube, aquí.