jueves, agosto 06, 2009

La verdad sobre la gira suramericana de Uribe donde explicaba la entrega de Colombia a los gringos

Da risa ver cómo los medios de comunicación colombianos buscan edulcorar el rotundo fracaso del narco paraco Alvaro Uribe Vélez en su gira por Suramérica para explicar y justificar que entregue el país a los gringos. Da risa porque detrás de todo esto se esconde el desastre de la tal "Seguridad democrática", que para lo único que sirvió fue para que el Narco Ejército Nacional de Colombia asesinara a sus anchas a colombianos inocentes mientras se gastaban casi el 10% del PIB en los últimos ocho años, lo cual fue, en realidad, quemar el dinero que nos llegó en la bonanza económica que acaba de terminar.

A diferencia del narco paraco Uribe, los demás presidentes de Suramérica (con excepción del imbécil Alan García) si tienen dignidad y orgullo. Ellos saben lo que viene encima si los militares gringos ponen sus pies en Suramérica.

Como no pudieron los Narco Generales del Ejército Nacional de Colombia, asesinos y masacradores, con sus iniciativas de crimen, asesinatos, hornos crematorios y masacres, como los grandes cobardes que son, pues ahora le entregan el país a los gringos para ver si éstos pueden hacer algo. En realidad el objetivo es iniciar la invasión a Suramérica para apoderarse de los recursos naturales, como ya hicieron, con nefastos resultados, en Irak y Afganistán. Porque, hay que reconocerlo, si llegan los militares gringos ya se sabrá quienes van a perder la guerra: los gringos. NO PODRÁN INVADIRNOS.

Les presento éste artículo publicado en el Diario El País de España, donde se cuenta la verdad de la gira del Narco Uribe, que diho sea de paso, fue recibido por los presidentes de los paises suramericanos como lo que es: un delincuente y un asesino.


Uribe culmina en Brasil su gira para explicar
el acuerdo militar con EE UU

Tomado de: El País de España

El presidente de Colombia se reúne con su homólogo uruguayo, Tabaré Vázquez, quien dice que "no interviene" pero se muestra en desacuerdo con la presencia de fuerzas extranjeras en bases militares

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, se ha reunido hoy con su homólogo uruguayo, Tabaré Vázquez, en medio de su gira por siete países latinoamericanos para explicar el acuerdo que permitirá a EE UU el uso de varias bases aéreas en suelo colombiano para compensar el cierre de la base ecuatoriana de Manta.

Un comunicado emitido por la cancillería uruguaya tras el encuentro, y citado por el diario bogotano El Tiempo informa que el mandatario uruguayo le manifestó a Uribe "la plena observancia del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados como eje fundamental en las relaciones internacionales" de Uruguay. Sin embargo, Vázquez reiteró la posición histórica de Uruguay, que se opone a la existencia o establecimiento de bases militares extranjeras no sólo en el país, sino también en cualquier territorio de América Latina".

El mandatario se dirige ahora a Brasil, donde se reunirá con Luiz Inácio Lula da Silva.

Ningún país de la región ha expresado apoyo al acuerdo, que aún no está firmado. Como mucho, Uribe ha recogido el "respeto" a la soberanía colombiana para alcanzar los acuerdos que estime oportunos.

El último en expresar su opinión ha sido el Gobierno de Paraguay. En el cierre de la segunda jornada de su gira, Uribe viajó anoche a Asunción, donde el canciller paraguayo, Héctor Lacognata, le expresó el respeto a "las decisiones que son autónomas y soberanas de cada país". Un respeto condicionado a "la necesidad de que ese tipo de iniciativas tengan la garantía de que eventualmente no pongan el riesgo de la seguridad de países vecinos". Antes del encuentro, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, dijo que "cada país es soberano" para admitir o no la presencia de militares extranjeros en su territorio.

Además de Paraguay, Uribe viajó ayer, acompañado de su canciller, Jaime Bermúdez, a Santiago de Chile, donde se reunió con la presidenta, Michelle Bachelet, y a Argentina, donde fue recibido por Cristina Fernández. La presidenta argentina advirtió a Uribe de que conviene "bajar el conflicto en la región" y que el acuerdo entre Washington y Bogotá "no colaboran con este objetivo". Fuentes oficiales recordaron la agencia Efe que Argentina "siempre estuvo en contra de la presencia de la instalación de bases de potencias extranjeras en Latinoamérica". Por su parte, el Gobierno chileno expresó su "respeto a la soberanía, el interés nacional y las decisiones políticas de cada país", dijo Mariano Fernández, ministro chileno de Exteriores.

El país que ha aceptado de mejor grado el acuerdo colombo-estadounidense ha sido Perú, que además de reconocer el "derecho soberano" de Bogotá, no considera que ese convenio "sea una amenaza para la región ni mucho menos". La opinión peruana es diametralmente opuesta a las de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Tras reunirse el martes con Uribe, Morales dijo que la región "no puede tener todos esos aviones y equipamiento militar en Colombia. Va contra las FARC, no contra el tráfico de drogas, va contra la región. Nuestro deber es rechazarlo". Finalmente, a falta de los encuentros de hoy, Brasil y Uruguay han expresado preocupación.

Uribe se ha embarcado en esta gira porque no estará presente el próximo día 10 en Quito en la cumbre de jefes de Estado de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), donde se debatirá el acuerdo de Colombia con EE UU, así como los conflictos de Bogotá con Ecuador y Venezuela. Ecuador rompió con Colombia desde marzo del 2008 en respuesta a un ataque colombiano a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano que costó la vida al líder de las FARC Raúl Reyes. Además, Venezuela tiene "congeladas" las relaciones comerciales y diplomáticas con Colombia desde julio tras la denuncia colombiana del hallazgo de lanzacohetes de procedencia venezolana en poder de la guerrilla de las FARC y en rechazo al acuerdo militar con EEUU.

Tanto el Gobierno colombiano como el estadounidense niegan que el convenio sea una amenaza para la estabilidad de la región, como afirma Chávez, y subrayan que los únicos que pueden sentirse amenazados son los "narcotraficantes y terroristas".