jueves, junio 01, 2006

EN CARULLA TE ROBAN Y NO RESPONDEN

Apoyando la propuesta de Patton, y poniendo en práctica esa maravillosa, democrática y eficaz arma de control social blogger que es el googlebombing, escribo éste post sobre el caso de Carulla y los que gentilmente otros bloggers y colaboradores relatan en el post de Patton.

Esos inconvenientes con el dinero plástico, grandes inconvenientes pues se cae en la paranoia, revelan mucho de la forma como está organizado el sistema económico en Colombia y de la forma como funciona nuestro sistema. En el capitalismo esa fabulosa dinámica de intercambio de bienes y servicios, llamada mercado, está sustentada sobre los compromisos que adquieren las personas y las organizaciones que intervienen en él. En un mercado ideal cada actuante cumple con su función y es responsable de que las transacciones comerciales que se realicen lleguen a feliz término.

El mercado y las dinámicas del mercado son una maravilla porque promueven interacciones e intercambios a través de los cuales se generan lazos infinitos que enriquecen la vida. El lío se presenta cuando una de las partes quiere sacarle el cuerpo a las responsabilidades. Eso es lo que pasa con Carulla.

Desde hace un tiempo, con las sucesivas oleadas de drásticos y traumáticos cambios en nuestro sistema económico (del proteccionismo a la apertura, de la apertura al libre mercado, y todo lo que eso conlleva: privatizaciones, reducción del Estado, etc) el poder del capital privado en Colombia se ha incrementado a tal punto que el Estado, esa entidad que define nuestro sistema político, y a través del cual ante el mundo somos denominados "colombianos", ha perdido poder y capacidad de imponer orden y justicia.

Esto ha llegado a tal nivel de aberración que los clientes somos tratados con desprecio y de la forma mas vil, pues por encima de nosotros están las supremas organizaciones económicas, como Carulla. Se ha impuesto una moral en la cual el cliente siempre lleva las de perder y las empresas hacen todo lo posible para achacarle al cliente los costos de sus operaciones y sus responsabilidades.

Desde luego que si roban a alguien al utilizar el dinero plástico quien debe asumir la responsabilidad es la entidad que ha puesto a disposición del cliente ese servicio. Las empresas se escudan en que el problema del dinero plástico corresponde a la seguridad que ofrece el Estado. Pero el Estado es cada vez mas débil y tiene menos recursos con que mantener su correcto funcionamiento. ¿Porque es el Estado débil?. El principal factor es la corrupción. Los políticos se roban la plata que debería ser invertida en el correcto funcionamiento de los organismos estatales (de salud, de educación, de seguridad).

¿Al final quien carga con la responsabilidad?. El Cliente. Afortunadamente a Patton le devolvieron el dinero, sin embargo Carulla nunca puso la cara para investigar a la cajera, para dar una respuesta al cliente. Peor el caso que un blogger cuenta sobre el Banco de Bogotá (entidad del grupo Aval, del cínico banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo), que no quiso devolver el dinero a la persona a la que le vaciaron sus fondos. Los bancos deben invertir parte de sus inmensas ganancia en buscarle solución al problema de seguridad con el dinero plástico. Pero eso requiere inversión y ellos no están dispuestos a gastar dinero en eso.

Afortunadamente está internet y este gran invento que es el universo blogger. Es la mejor herramienta que se puede crear para derribar los muros de la incomunicación ya que muchos de éstos casos no los denuncian los grandes medios, que son patrocinados por éstas entidades. La conciencia crítica es la gran herencia de la posmodernidad, es la que hace funcionar bien un sistema. Aqui hay un espacio abierto a esa concienca y a la comunicación, tan manipulada y dominada por unos pocos, hasta hace unos años. ¿Que hacer?. Fácil: pues si los del banco de Bogotá son unos hps, pues no guardar el dinero en ese Banco. Que se queden sin clientes y que se jodan... mucha falta que les hace.



La revolución de los blogs hasta ahora empieza y aún no se vislumbran los límites de su alcance. Muchas empresas y organizaciones están temblando, tanto que en Estados Unidos ya empiezan a pensar en controlar y censurar la red. La verdadera democratización de los medios ha comenzado. En nuestro caso constituye un desafío a la mediocridad de nuestros eternos dirigentes y de los medios de comunicación. En pocos años una gran minoría va a preferir leer blogs y navergar por internet a ver televisión. Este medio permitirá que se ejerza el control que debe ejercer la sociedad civil sobre las instituciones. Como dicen en esa gran película que es V de Vendetta: es el gobierno el que debe temer a su pueblo.

Y ahora que llega Telefónica (empresa estatal española) a nuestro país, con la banda ancha, la cosa se va a poner mejor. La banda ancha es increíble. Esta revolución hasta ahora empieza, una de sus herramientas es el GOOGLEBOMBING. Manos a la obra. Googlebombing contra el Banco de Bogotá, para que no abusen de la gente que trabaja y lucha por salir adelante.