lunes, septiembre 15, 2008

CAYÓ LEHMAN BROTHERS.

Quebró un grande de los fondos de inversión, un grande de la historia financiera mundial, un fondo con 158 años de existencia que había salido airoso de numerosas crisis. La quiebra de Lehman Brothers era previsible, las infalibles leyes de la termodinámica financiera lo pronosticaban, los números, infalibles dueños y amos de la verdad, lo habían anunciado. En cada crisis cae un grande. Así sucedió en la anterior gran crisis financiera en USA, en 1989. En aquella época gobernaba George Bush padre. Ahora, bajo el gobierno de su hijo, George W. Bush, otras vez se llevan el trofeo de bancos quebrados en la historia bancaria de Estados Unidos.


George Bush, padre e hijo:
ostentan el record de bancos estadounidenses quebrados en sus respectivos gobiernos

Como sucedió en Colombia en el año 1998, cuando los ciudadanos colombianos pagamos la quiebra de los bancos de Luis Carlos Sarmiento Angulo, ahora serán los ciudadanos estadounidenses quienes pagarán la quiebra de sus bancos. O pagándolos directamente, como sucedió con el rescate de Bear Stears, Fannie Mae, Freddie Mac y Merryl Lynch, o indirectamente, como sucederá ahora con la declaración de quiebra de Lehman Brothers.



El mítico edificio de Lehman Brothers:
hasta hoy fue la meca y sueño anhelado de muchos brookers

"Los bancos quiebran pero los banqueros jamás pierden" es una frase que es ley indiscutible en le mundo financiero. "Todo banquero es un ladrón", es otra frase, suprema verdad en éste despiadado mundo. Lehman Brothers se declara en quiebra pero los dueños no perderán un centimo de dólar. Si acaso los accionistas menores perderán la plusvalía de sus acciones. O los brookers confiados que aún no se habían despabilado. Pero ellos tampoco pierden. Un buen brooker jamás pierde, pierde el cliente, eso sí. En cambio, los empleados que tenían acciones de su empresa, estarán llorando de amargura, que pena.

Pero si unos pierden otros ganan. Como el fondo de inversión donde trabajo. Ganaron. Ganaron gracias al trabajo de sus trabajadores, sobre todo de los analistas, claro, pero los que ganaron fueron los dueños. Pero, ¿cómo ganaron?. Fácil: no perdiendo. Sacaron el dinero de allí a tiempo. En unos meses comprarán barato, y al poco tiempo su dinero se habrá multiplicado por unos cuantos dígitos. Mundo despiadado éste. Ellos, los jefes, no son tan miserables como muchos jefes. Bueno, eso lo veremos en el bono de fin de año.

Por lo menos los dueños de Lehman Brothers salvarán sus fortunas pero perderán el fondo. Hay países donde los banqueros actúan en la total impunidad: los ciudadanos les pagan la deuda pero ellos no pierden jamás, ni sus bienes, ni sus bancos. Como pasó en Colombia, cuando el gobierno de Andrés Pastrana se inventó el impuesto a las transacciones financieras del "2 por mil" (hoy "4 por mil") para salvar a los bancos, sobre todo a los bancos de Sarmiento Angulo, que, cagado de la risa, vió cómo el gobierno de Pastrana pagó sus deudas con nuestro dinero y le dejó su banco quietecito. Mientras tanto, miles de colombianos perdieron sus viviendas y se quedaron en la calle.

El pago de la deuda de los bancos fue de alrededor de 5 billones de pesos, de los cuales alrededor de 2 billones debieron ser para Sarmiento Angulo (con toda certeza fue mas). Dinero que ese señor nos debe, por supuesto, pues hasta ahora no lo ha devuelto. En realidad no se lo han cobrado. No olvidemos que Sarmiento Angulo fue uno de los grandes financiadores de la campaña de Pastrana y luego de la Uribe, y ha sido uno de los principales soportes de éste narco-paraco-gobierno. Lo que se ha materializado en incesates ganancias para sus bancos, que le roban a diestra a los colombianos cobrando casi que por entrar a las oficinas y ofreciendo un servicio paupérrimo.

Así que, estimados lectores, hagamos cuentas:

Si tenemos en cuenta que a finales de 1999 el precio del dólar fue alrededor de 1.900 pesos, este señor se embolsilló, por lo tanto:

2.000.000.000.000 / 1.900 = 1.052.631.579 dólares

Es decir, redondeando, 1.050 millones de dólares. Un buen dinerito.



El banquero ladrón Luis Carlos Sarmiento Angulo:
nos debe a los colombianos mas de 1050 millones de dólares

Ahora se aproxima una nueva crisis, que se vivirá en tiempos de Uribe. Como buen gobierno corrupto, como lo ha sido sin precedentes éste gobierno, las utilidades de la etapa de crecimiento económico que termina se la ha repartido la hamponería político-empresarial uribista, sin contar con lo que se han embolsillado los militares de alto rango.

Hay que decirlo: etapa de crecimiento económico que no le debe nada a Uribe, pues ese inepto no ha hecho nada para que ésto suceda, sólo garantizar que ese dinerito que ha entrado y los grandes negocios que ha habido, gracias a la expansión economica mundial, caigan en manos de sus compinches narco-paraco-políticos y narco-paraco-empresarios, a punta de corrupción, bala y motosierra.